Pescado debe ayudar a resolver los problemas de hambre en el mundo

Washington, EE.UU – Los científicos hacen un llamado a los responsables de la formulación de políticas en el mundo a pensar en el pescado como una solución a la inseguridad alimentaria y la malnutrición, y no solo como un recurso natural que proporciona ingresos y sustento para las personas.

Un nuevo estudio argumenta que el pescado debe ser visto desde la perspectiva de los sistemas alimentarios para ampliar la conversación sobre la seguridad y la equidad alimentaria y nutricional, especialmente debido a que los sistemas alimentarios mundiales se enfrentarán a las amenazas crecientes del cambio climático.

El informe “Fish as Food”, escrito por científicos y expertos en políticas de la Michigan State University, Duke University, Harvard University, World Bank y Environmental Defense Fund, entre otros, señala que la comunidad global no está en camino de cumplir los objetivos para aliviar la desnutrición.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la cantidad de personas con desnutrición se incrementará de 678 millones en el 2018 a 841 millones en el 2030 si la tendencia actual continúa, una estimación que no tiene en cuenta los efectos de la pandemia COVID-19.

El pescado proporciona el 17% de la proteína animal consumida mundialmente y es rico en micronutrientes, ácidos grasos esenciales y proteínas esenciales para el desarrollo cognitivo y la salud materna e infantil, especialmente para las comunidades de países en desarrollo donde el pescado puede ser la única fuente de nutrientes esenciales. Sin embargo, el pescado no está presente en gran medida en los debates y la toma de decisiones sobre políticas alimentarias mundiales.

“El pescado siempre ha sido un alimento. Pero en este informe, presentamos una agenda para mejorar el papel del pescado para enfrentar el hambre y la desnutrición” dijo Abigail Bennett, profesora asistente en el Center for Systems Integration and Sustainability en el Department of Fisheries and Wildlife en la Michigan State University.

“Instamos a la comunidad internacional no solo a ver el pescado como alimento, sino a reconocer el pescado como un alimento rico en nutrientes que puede marcar una diferencia para el bienestar de las personas pobres y vulnerables en el mundo. ¿Qué tipo de nuevos conocimientos, políticas e intervenciones se necesitarán para sostener ese rol para el pescado” agregó.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de las Naciones Unidas, “Hambre Cero”, no menciona a la pesca o la acuicultura por su nombre, ni ofrece una guía específica sobre los sistemas de producción de pescado.

El pescado también parece estar infrarrepresentado en las prioridades de financiamiento del desarrollo internacional, como por ejemplo en el Banco Mundial, destaca el informe.

“El pescado, y los alimentos acuáticos en general, son ignorados en gran medida en el diálogo sobre políticas alimentarias” dijo Kristin Kleisner, científica principal del programa Environmental Defense Fund Oceans y co-autor del estudio.

“Se trata de un gran descuido, debido a que el pescado ofrece una fuente fundamental de nutrición sin comparación con cualquier otro tipo de alimento, y a menudo es la única fuente de nutrientes clave para las poblaciones vulnerables en todo el mundo”.

“Al reenfocarnos en la nutrición, además de los muchos otros beneficios que brinda la pesca, estamos ampliando un llamado a la acción para que los gobiernos, las organizaciones internacionales de desarrollo y la sociedad inviertan en la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura” agregó Kleisner.

“La pesca será cada vez más importante a medida que el mundo enfrenta crecientes desafíos para alimentarse” manifestó Kelly Brownell, directora de la World Food Policy Center en la Duke University.

Los responsables de la formulación de políticas y financiadores mundiales que enmarcan el pescado como alimento, afirman los autores, pueden fomentar políticas y acciones innovadoras para respaldar el papel del pescado en la seguridad alimentaria y nutricional mundial.

El documento identifica cuatro pilares de acción sugerida para comenzar a enmarcar el pescado como alimento, no solo como un recurso natural. Estos pilares son:

1. Mejorar las estadísticas. Actualmente hay una escasez de estadísticas para evaluar y comunicar las contribuciones del pescado a la seguridad alimentaria y nutricional. Los gobiernos y los investigadores pueden colaborar para desarrollar mejores herramientas para elevar el perfil del pescado en políticas más amplias de seguridad alimentaria y nutricional, y prioridades de inversión.

2. Promover sistemas alimentarios basados en el pescado. Los regímenes actuales de gestión enfatizan el “rendimiento máximo sostenible” para una determinada pesquería. La gestión para lograr un “rendimiento nutricional óptimo” se centraría no sólo en la reconstrucción y conservación de las poblaciones de peces, un objetivo importante en sí mismo, sino también en la gestión sostenible de las pesquerías ricas en nutrientes.

3. Gobernar la distribución. La disponibilidad, el acceso y la estabilidad son características clave de la seguridad alimentaria y nutricional. Aunque el pescado es uno de los productos alimenticios más comercializados en el mundo, existe limitada información sobre su distribución y vínculos con la seguridad nutricional. También es necesario promover una distribución equitativa del capital y los derechos de propiedad para acceder a la pesca, en particular reconociendo la importancia de la pesca en pequeña escala y los roles que desempeñan las mujeres en los sectores de la pesca y la acuicultura.

4. Ubicar al pescado en el marco de los sistemas alimentarios. Los formuladores de políticas necesitan las herramientas para conceptualizar la pesca y la acuicultura como componentes del marco de los sistemas alimentarios. Un marco de “pescado como alimento” requiere una mejor comprensión de las conexiones entre la producción y distribución de pescado, la agricultura y la salud del planeta. La pesca y la acuicultura sostenibles son fundamentales para alimentar al mundo y aliviar la malnutrición, y ya proporcionan valiosas contribuciones a la nutrición y los medios de vida. Incluir una visión nutricional al ilustrar los múltiples beneficios de la producción pesquera sostenible puede ayudar a elevar la importancia y el impacto del pescado como un componente clave del sistema alimentario mundial y garantizar que no nos quedemos atrás en los objetivos de seguridad alimentaria mundial.

Contact:
Kristin Kleisner
Senior Scientist, Oceans Climate Science

Referencia (acceso abierto):
Bennett, A., Basurto, X., Virdin, J. et al. Recognize fish as food in policy discourse and development funding. Ambio (2021). https://doi.org/10.1007/s13280-020-01451-4 

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