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Ortiguilla de mar: reproducción, alimentación, acuicultura y consumo

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By Milthon Lujan

Ortiguilla de mar o anémona de mar. Fuente: Imagen de LoggaWiggler en Pixabay.
Ortiguilla de mar o anémona de mar. Fuente: Imagen de LoggaWiggler en Pixabay.

La ortiguilla de mar, también conocida como anémona de mar u ortiga, es ampliamente conocida en la gastronomía en el sur de España y en Italia; sin embargo, también son importantes para el funcionamiento de los arrecifes de corales, y sus toxinas vienen siendo estudiadas por el potencial que tiene para enfrentar enfermedades que afectan a los animales y humanos.

Asimismo, las anémonas de mar son muy populares en la industria de acuarios marinos debido a su simbiosis icónica con los peces payasos (popularizados por la película “salvemos a Nemo”) y también a que asemejan flores, de ahí que también se las conoce como “flores de mar”.

Sin embargo, las anémonas de mar que se comercializan en la industria ornamental marina dependen de la extracción de estos organismos en la naturaleza, lo que amenaza las poblaciones. En este sentido, la acuicultura es un posible solución para responder a los problemas de sobreexplotación y los individuos pueden ser usados para abastecer el comercio o para restaurar arrecifes de coral (Scott, 2017).

Por otro lado, las anémonas de mar son vistas como amenazas debido a que forman parte del biofouling que se adhiere a las estructuras de cultivo acuícolas marinos, puertos, embarcaciones, etc. En el caso del cultivo de mejillones, las anémonas suelen competir por espacio con los mejillones, sugiriendo que está especie puede ser un económicamente importante componente del biofouling (Babarro et al, 2018).

Este artículo tiene como objetivo describir las principales características de la ortiguilla de mar, de sus avances en su acuicultura y de la gastronomía asociada con esta especie.

Taxonomía de las anémonas de mar

La anémona de mar u ortiguillas de mar son miembros del orden Actiniaria (clase Anthozoa, filo Cnidaria). Estos animales tienen una simetría radial con tentáculos que rodean la boca central, y son parientes muy cercanos a las medusas y a los corales.

Las anémonas de mar (actiniarios o actinias) son animales invertebrados marinos que se adhieren al sustrato, principalmente roca y a veces en las conchas de crustáceos o moluscos. Se han reportado entre 1000 y 1200 especies de anémonas de mar en todo el mundo, y pueden medir desde 1.25 cm hasta 2 m de diámetro.

Las anémonas de mar son especies tóxicas que no son letales para los humanos.

Distribución de las ortiguillas de mar

Las ortiguillas de mar se distribuyen en todas las latitudes, desde el Ártico a la Antártida; en aguas frías, templadas o tropicales; desde la zona intermareal hasta profundidades donde no llega la luz solar.

Aunque algunas especies de anémonas de mar pueden nadar libremente, la mayoría de ortiguillas de mar adultas permanecen en un solo lugar.

De forma similar a muchas especies marinas, las ortigas de mar son vulnerables a las consecuencias del cambio climático. En este sentido, Hobbs et al (2013) reportan que las anémonas de mar son vulnerables a los incremento en la severidad y frecuencia de los eventos de blanqueamiento. Ellos indican que la viabilidad de la población será severamente comprometida si las anémonas, y sus simbiontes, no pueden adaptarse al incremento de la temperatura del mar.

Reproducción de anémonas de mar

En la mayoría de especies de ortiguillas de mar, el sexo esta separados, mientras que otras especies son hermafroditas. Las anémonas se pueden reproducir de forma sexual o asexual.

En la reproducción sexual, los huevos y el esperma usualmente son descargados en el agua, donde ocurre la fertilización.

La reproducción asexual se da por fisión longitudinal, es decir, el animal se divide longitudinalmente en dos individuos iguales.

Al respecto, Moore et al (2020) evaluaron la factibilidad de la propagación asexual de reproductores de anémonas silvestres(Heteractis crispa y Entacmaea quadricolor) que están asociadas con los peces cardenales (Pterapogon kauderni). Ellos reportan el potencial del método de propagación.

Alimentación de la ortiguilla de mar

Las anémonas de mar son carnívoras, se alimentan de peces de pequeño tamaño, mejillones y zooplancton.

Las ortiguillas de mar cuentan con tentáculos que rodean la boca. Los tentáculos se disparan con el mínimo roce, lanzando a la víctima un filamento en forma de arpón que inyecta una toxina paralizante. Luego los tentáculos llevan a la presa a la boca.

Por otro lado, los investigadores Roopin & Chadwick (2009) reportan que las anémonas de mar pueden absorber los nutrientes desde el agua, como una importante vía nutricional, adicional a la captura de presas más grandes.

Anémonas de mar y peces payasos

Varias especies de peces e invertebrados viven en relaciones simbióticas o mutualistas con las anémonas de mar, el más famoso es el Clownfish o pez payaso (Amphiprion ocellaris).

El simbionte, el pez payaso, recibe la protección de depredadores proporcionados por las células urticantes de la anémona, y la anémona utiliza los nutrientes presentes en sus heces.

Al respecto, Roux et al (2019) reportan que existen dos hipótesis de la relación simbiótica de los peces payaso y la anémona de mar. La primera indica que los peces están protegidos de la picadura de la anémona de mar por su moco, lo que previene la descarga de nematocistos o protege a los peces de las consecuencias de la descarga; mientras que la segunda hipótesis propone que los peces payaso se cubren con moco de la anémona de mar, utilizándolo como camuflaje químico.

Otros animales que se asocian con las anémonas de mar incluyen el pez cardenal, el gobio, varias especies de cangrejos, camarones y varios caracoles marinos.

Pez payaso (Clownfish) entre los tentáculos de una anémona de mar. Imagen de Great Man en Pixabay 
Pez payaso (Clownfish) entre los tentáculos de una anémona de mar. Imagen de Great Man en Pixabay 

Compuestos potenciales para la medicina presentes en las anémonas de mar

Frazão y Antunes (2012) reportan que diversos estudios destacan que existe alrededor de 250 compuestos (péptidos, proteínas, enzimas e inhibidores de proteinasas) y sustancias no proteáceas (purinas, compuestos de amonio cuaternario, aminas biogénicas y betáinas) presentes en las anémonas de mar, y de ellos 156 péptidos son venenosos, de ellas las actinoporinas (PLA2s) son de mayor interés.

Como se ha relatado anteriormente, la ortiguilla de mar emplea las toxinas para la captura de presas, pero también para disuadir a los potenciales depredadores e incluso en disputas territoriales.

Por su parte, Ramkumar et al (2012) reportan el uso del veneno de la anémona de mar (Anthopleura asiatica) en pruebas con ratones, y sus resultados arrojaron necrosis en el cerebro, hemólisis en el corazón, hemólisis en el hígado, entre otros síntomas.

Sin embargo, las bacterias presentes en las anémonas de mar pueden tener potencial antimicrobiano. Al respecto, León et al (2018) exploraron la actividad antimicrobiana de las bacterias presentes en la microbiota de las anémonas Anemonia sulcata y Actinia equina e identificaron actividad antibacteriana y anti fúngicos de microorganismos que afectan a humanos, peces u otros organismos.

Investigadores de la Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la Universidad Autónoma de México estudiaron las propiedades antitumorales de compuestos de la anémona Bunodeopsis globulifera (B. antilliensis), llegando a identificar 15 compuestos con potencial como fármacos contra células cancerosas.

Asimismo, investigadores de la Universidad Federal del Lejano Oriente (Rusia) reportan que la anémona de mar Heteractis magnifica contiene péptidos neuroprotectores que ralentizan el proceso de inflamación y el deterioro de las neuronas que causa la enfermedad de Alzheimer.

Finalmente, Madio et al (2019) presenta una nueva organización de los componentes del veneno de las anémonas de mar en base a las proteínas y compuestos no proteináceos, y en segundo lugar entre enzimas y otras proteínas sin actividad enzimática, su estructura y su objetivo molecular.

Acuicultura de las anémonas de mar

Actualmente existe un creciente interés en la acuicultura de anémonas de mar, no solo con el objetivo de proveer a la industria de los acuarios marinos, sino también para la extracción de compuestos que tienen el potencial de combatir algunas de las enfermedades que afectan a los humanos.

Las primeras experiencias de cultivo de anémonas de mar se dieron con la especie llamada “ortiguilla de mar” (Anemonia sulcata) desarrollada por investigadores de la Universidad de Granada (España) a través de la “spin-off” iMare Natural S.L. desde el año 2013.

Por su parte, Ahsin et al (2016) estudiaron la tasa de supervivencia y de crecimiento de tres especies de ortiguillas de mar: Stichodactyla gigantea, Entacmaea quadricolor, y Macrodactyla doreensis, cultivadas en Indonesia. Ellos encontraron que la tecnología de reproducción asexual para la producción de semilla de anémonas; sin embargo, S. gigantea y E. quadricolor tuvieron las mayores tasas de crecimiento y supervivencia.

Watson y Younger (2022) exploraron la supervivencia y el crecimiento de la anémona (Entacmaea quadricolor), con alimentación y sin alimentación. Ellos recomiendan el método de fragmentación para expandir el cultivo de E. quadricolor.

La acuicultura de anémonas de mar aún es incipiente; sin embargo, su mayor potencial viene dada por ser parte de sistemas de acuicultura integrada multitrófica.

Consumo de ortiguilla de mar

La ortiga de mar es consumida en el sur de España y en Italia. En Italia a la ortiguilla se le conoce como “capelli di Venere”.

La ortiguilla de mar (Anemonia sulcata) en España es muy apreciada por sus méritos gastronómicos, se encuentran en la carta de muchos restaurantes. Su consumo se realiza principalmente en las zonas costeras de la provincia de Cádiz y del Delta del Ebro.

Los españoles pueden comprar las anémonas de mar en los supermercados y en los restaurantes; sin embargo, estas ortiguillas de mar provienen de las poblaciones naturales.

Aymerich (2021) reporta que la forma más usual de consumo de las ortigas es rebozadas en harina y fritas en aceite de oliva; sin embargo, recomienda dejar reposar las ortiguillas en agua de mar fría o sumergirlas y almacenarlas en vinagre y agua durante horas hasta que maceren un poco, con el fin de neutralizar su poder urticante.

Ortiguilla de mar (Anemonia sulcata) de amplio consumo en el sur de España. Imagen: Universidad de Granada.
Ortiguilla de mar (Anemonia sulcata) de amplio consumo en el sur de España. Imagen: Universidad de Granada. 

Conclusión

Las anémonas de mar son especies importantes para la gastronomía española e italiana, como fuente de compuestos para la industria farmacéutica, para el funcionamiento de los arrecifes de coral y para la industria ornamental marina.

Sin embargo, la dependencia en las poblaciones naturales de ortiga de mar ha llevado a la sobreexplotación y a poner en riesgo a esta especie marina. En este contexto, la crianza de ortiguilla de mar surge como una alternativa.

Lamentablemente, son pocos los avances para la acuicultura de la anémona de mar; sin embargo, se observa que su mayor potencial es como parte de sistema de acuicultura integrada multitrofica.

Referencias:

Ahsin M. Rifa’i, Fatmawati, Frans Tony and Hadiratul Kudsiah. 2016. THE SURVIVAL AND GROWTH RATE OF THREE SPECIES OF SEA ANEMONES FROM ASEXSUAL REPRODUCTION IN PULAU KERUMPUTAN AND PULAU KARAYAAN, INDONESIA. Ecology, Environment and Conservation Paper, Vol. 22, page: 1523-1531

Aymerich P. 2021. Ortiga de mar, la anémona comestible más querida del Mediterráneo. Bon Viveur.

Babarro Jose, Xosé A. Padin, Ramón Filgueira, Hamza El Morabet & M. Angeles Longa Portabales (2018) The impact of the sea anemone Actinothoe sphyrodeta on Mytilus galloprovincialis mussel cultivation (Galicia, Spain), Biofouling, 34:10, 1138-1149, DOI: 10.1080/08927014.2018.1547818

Frazão, Bárbara, Vitor Vasconcelos, and Agostinho Antunes. 2012. «Sea Anemone (Cnidaria, Anthozoa, Actiniaria) Toxins: An Overview» Marine Drugs 10, no. 8: 1812-1851. https://doi.org/10.3390/md10081812

Hobbs J-PA, Frisch AJ, Ford BM, Thums M, Saenz-Agudelo P, Furby KA, et al. (2013) Taxonomic, Spatial and Temporal Patterns of Bleaching in Anemones Inhabited by Anemonefishes. PLoS ONE 8(8): e70966. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0070966

León-Palmero E, Joglar V, Álvarez PA, Martín-Platero A, Llamas I, Reche I (2018) Diversity and antimicrobial potential in sea anemone and holothurian microbiomes. PLoS ONE 13(5): e0196178. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0196178

Madio, Bruno, Glenn F. King, and Eivind A.B. Undheim. 2019. «Sea Anemone Toxins: A Structural Overview» Marine Drugs 17, no. 6: 325. https://doi.org/10.3390/md17060325

Moore A., Yasir, R A-Rappe, S Ndobe and J Jompa. 2020. Asexual propagation of two sea anemone taxa for Banggai cardinalfish microhabitat enhancement. IOP Conf. Ser.: Earth Environ. Sci. 473 012011

Ramkumar S., Arun Sudhagar S. and Venkateshvaran K. 2012. Bioactivity of venom extracted from the sea anemone Anthopleura asiatica (Cnidaria: Anthozoa): Toxicity and Histopathological studies. International Journal of Fisheries and Aquaculture, Vol.4(4), pp. 71 – 76 , March 2012 https://doi.org/10.5897/IJFA11.019

Roopin, M., & Chadwick, N. E. (2009). Benefits to host sea anemones from ammonia contributions of resident anemonefish. Journal of Experimental Marine Biology and Ecology, 370, 27–34.

Roux, N., Lami, R., Salis, P. et al. Sea anemone and clownfish microbiota diversity and variation during the initial steps of symbiosis. Sci Rep 9, 19491 (2019). https://doi.org/10.1038/s41598-019-55756-w

Scott, A. (2017). Sea Anemones. In Marine Ornamental Species Aquaculture (eds R. Calado, I. Olivotto, M.P. Oliver and G.J. Holt). https://doi.org/10.1002/9781119169147.ch21b

Watson, G. J., & Younger, J. (2022). Developing anemone aquaculture for the marine aquarium trade: A case study using the bubble-tip anemone Entacmaea quadricolor. Aquaculture Research, 00, 1– 11. https://doi.org/10.1111/are.15786

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