Impacto Ambiental

IU-ECOAQUA revela la existencia de basura marina de origen humano en el 65% de lubinas de cultivo estudiadas

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By Milthon Lujan

Las Palmas de Gran Canaria, España – El estudio desarrollado por el Grupo de investigación en Ecofisiología de los Organismos Marinos (EOMAR) del Instituto Universitario ECOAQUA de la ULPGC documenta por vez primera la ingesta de plásticos en lubinas cultivadas, una de las especies de peces a nivel comercial más importantes del mundo.

La presencia de microplásticos en el ambiente marino es un tema de preocupación debido a los efectos ecotoxicológicos y la posible contaminación de los peces y mariscos.

Contar con datos del microplástico en el ambiente marino y en los peces y mariscos son necesarios para evaluar la exposición humana y evaluar los riesgos, en el contexto del consumo saludable de alimentos de origen acuático.

Mientras que la ingestión de microplásticos por los peces silvestres viene siendo reportada desde los años 70, en pocas ocasiones se han investigado los peces de cultivo.

Microplásticos en lubinas de cultivo

Una investigación del grupo EOMAR del Instituto Universitario de Investigación en Acuicultura Sostenible y Ecosistemas Marinos (IU-ECOAQUA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, publicada recientemente en la prestigiosa ‘Marine Pollution Bulletin’ documenta por vez primera la ingesta de plásticos en lubinas cultivadas, una de las especies de peces a nivel comercial más importantes del mundo.

En el estudio, que lleva el título de ‘Evidencia sobre ingestión de microplástico por lubinas cultivadas (Dicentrarchus labrax)’, y en el que han participado también el Earth and Environmental Science Department de la Universidad de Milán Bicocca (Italia) y el Centro Oceanográfico de Canarias, revela que de las 83 lubinas examinadas, 53 habían ingerido algún tipo de basura de origen humano, lo que representa el 65% del total de la muestra investigada.

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Los científicos obtuvieron las lubinas directamente de las compañías acuícolas, después de la cosecha. Los pescados no pasaron por ningún proceso de empaque y por consiguiente la probabilidad de contaminación después de la cosecha fue menor.

En total se encontraron evidencias sobre la existencia de 119 partículas de desechos antropogénicos en los tractos digestivos de los peces estudiados entre 2016 y 2017, en su mayoría, un 97,5%, se trataban de microplásticos de menos de 5 milímetros.

La mayor parte de los plásticos hallados en las lubinas estaban formados por fibras de celulosa o celofán, por fragmentos de polipropileno (PP) y polietileno (PE), uno de los plásticos más comunes y más usados en todo el mundo gracias a la simplicidad y al bajo coste de su fabricación. Sin embargo, también se encontraron polímeros menos usuales como el polynorbornen o la resina fenólica, (hallados por primera vez en los aparatos digestivos de los peces), o restos de redes de pesca y de films.

Las evidencias sobre los colores de las citadas partículas (azul en un 26%, amarillo en un 24 por ciento, negro en un 17% y transparente en un 14%) sumado a su morfología y a los tipos de polímeros encontrados en combinación a la ubicación de las jaulas de acuicultura hacen que los investigadores firmantes del trabajo: Stefanie Reinold, Alicia Herrera, Francesco Saliu, Carlos Hernández-González, Ico Martínez, Marina Lasagni y May Gómez; sospechen sobre la existencia de una conexión relevante entre la contaminación causada por los núcleos urbanos, las actividades turísticas y de ocio marino, los sumideros de la depuradoras, entre otros factores, con lo que la cifra podría ser similar si el estudio realizado se refiriese a peces de captura.

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Primera evidencia

En resumen, este estudio demostró por primera vez la presencia de microplásticos en el tracto digestivo de la lubina proveniente de las piscigranjas localizadas en las aguas costeras.

“El número de peces, que habían ingerido plástico (85%), fue muy alto y en comparación con los hallazgos previos de los peces de cultivo en aguas costeras” reportan los investigadores.

Otras experiencias

De hecho, el año pasado, otro estudio de los investigadores del IU-ECOAQUA de la ULPGC, en el que también participaron Alicia Herrera, Ico Martínez y May Gómez, entre otros, en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Delaware (Estados Unidos), determinó que 94 de las 120 caballas compradas en cofradías de Lanzarote y Gran Canaria para su investigación, contenían microplásticos en sus estómagos, un 80% del total de la muestra. En este caso, se hallaron 260 partículas de polímeros de menos de 5 milímetros en los tractos digestivos de esta otra importante especie marina a escala comercial.

Como consecuencia de estos estudios del grupo EOMAR del IU-ECOAQUA, los investigadores advierten sobre la urgencia de «tomar conciencia respecto a esta problemática y mejorar la regulación y la gestión de los vertidos de aguas residuales al mar abierto».

El estudio fue financiado por el proyecto RICOMAR, con el apoyo del Marine Ecophysiology Group (EOMAR).

Referencia (acceso abierto):
Stefanie Reinold, Alicia Herrera, Francesco Saliu, Carlos Hernández-González, Ico Martinez, Marina Lasagni, May Gómez. Evidence of microplastic ingestion by cultured European sea bass (Dicentrarchus labrax). Marine Pollution Bulletin, Volume 168, 2021, 112450, ISSN 0025-326X,
https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2021.112450

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