Patologías

¿Resurge el síndrome de Las Bolitas en los hatcheries de camarones vannamei en América Latina?

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By Milthon Lujan

Montaje fresco de larvas de zoea 2. a) Una larva sana con un tracto digestivo normal. b) Una larva afectada, nótese la falta de contenido alimenticio y la presencia de bolitas (flechas). Fuente: Intriago et al., (2024).
Montaje fresco de larvas de zoea 2. a) Una larva sana con un tracto digestivo normal. b) Una larva afectada, nótese la falta de contenido alimenticio y la presencia de bolitas (flechas). Fuente: Intriago et al., (2024).

La industria de la acuacultura de camarón en América Latina se ha enfrentado a un panorama cambiante de amenazas de enfermedades en las últimas décadas. Si bien a finales del siglo XX se produjeron problemas como el síndrome de Las Bolitas (LBS), también conocido como el síndrome zoea-2, que plagaron los criaderos, los últimos años han sido testigos de un cambio hacia la mortalidad postlarval causada por enfermedades como la enfermedad de necrosis hepatopancreática aguda postlarval (PL-AHPND) y Enfermedad postlarva translúcida (TPD).

En septiembre de 2023, los criaderos latinoamericanos de camarones informaron de un resurgimiento de altas tasas de mortalidad en estadios de zoea 2. El examen microscópico reveló la presencia de «bolitas» en las larvas, muy parecidas al LBS clásico. Si bien el agente causante sigue sin identificarse, los signos clínicos y las observaciones macroscópicas apuntan hacia un posible regreso del LBS.

Los científicos de South Florida Farming Corp. y James Cook University de la publicaron un artículo Preprint en donde reportan las pruebas microbiológicas, de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y los hallazgos histológicos de animales sanos y enfermos que padecen el Síndrome de Las Bolitas.

El Síndrome de Las Bolitas

El Síndrome de Las Bolitas (LBS), también conocido como el Síndrome de la Zoea 2, plagaron los criaderos de camarones marinos en las décadas de 1980, 1990 y principios de la década de 2000 en Ecuador, México y Estados Unidos.

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Esta enfermedad afectó principalmente a larvas en los estadios zoea y mysis, provocando mortalidades devastadoras de hasta el 90%. El sello distintivo de LBS es la formación de esferas distintivas dentro del hepatopáncreas (órgano digestivo) del camarón. Estas «bolitas» eventualmente migran al intestino, lo que provoca bioluminiscencia, cambios de comportamiento y pérdida del apetito.

Thangaraj et al., (2023) reportó que el síndrome de la zoea 2 se caracteriza por una alimentación reducida y una metamorfosis alterada y provoca un retraso en la muda y una mortalidad masiva; y describen que los signos clínicos incluyen pérdida de apetito, intestino vacío sin heces fecales, movimiento peristáltico detenido del intestino, inflamación en el epitelio intestinal y bolas blancas o esferas blancas como estructuras en el intestino.

Análisis con mayor profundidad

Los investigadores recolectaron larvas de camarones (enfermos y sanos) de dos criaderos diferentes.

Si bien las observaciones iniciales sugirieron un vínculo potencial con los problemas de lípidos, una mirada más cercana reveló una historia diferente. El examen histopatológico identificó células y tejido desprendido dentro del tracto digestivo de las larvas afectadas. Las larvas sanas, por el contrario, mostraban un intestino normal lleno de células de algas.

Identificando al culpable

Para identificar la causa, los investigadores realizaron una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en larvas sanas y enfermas. Esta prueba detectó 22 patógenos conocidos del camarón, con resultados negativos para 19 patógenos, incluida la preocupante enfermedad de necrosis hepatopancreática aguda (AHPND). Sin embargo, se encontró una diferencia clave: la presencia de bacterias Vibrio spp. en niveles significativamente más altos (alrededor de 100 veces más) en las larvas enfermas en comparación con las sanas.

Comprensión de la patología del síndrome de Las Bolitas

El examen histológico de la zoea afectada reveló un patrón específico de daño. El hepatopáncreas del camarón, un órgano vital responsable de la digestión y la absorción de nutrientes, sufrió degeneración tisular. Esta degeneración formó estructuras esféricas que eventualmente se trasladaron al sistema digestivo, provocando el característico efecto de «bolitas».

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Las «bolitas» eventualmente migraron al intestino y las larvas afectadas a menudo exhibieron bioluminiscencia, cambios de comportamiento y pérdida de apetito.

Vibrio alginolyticus ocupa un lugar central

El análisis microbiológico identificó al culpable específico como Vibrio alginolyticus, un tipo de bacteria que se encuentra comúnmente en ambientes marinos. Si bien los signos visuales iniciales de Las Bolitas se parecían a descripciones anteriores, el examen histopatológico detallado reveló una imagen ligeramente diferente. Los intestinos afectados contenían células descamadas y el hepatopáncreas en desarrollo mostró una coloración distinta debido a la presencia de estas células dañadas dentro del tracto digestivo.

Es importante destacar que en un estudio del año 2017, los investigadores de India reportaron mortalidades de larvas de camarón vannamei en 9 hatcheries de camarón. Ellos identificaron a V. alginolyticus como el causante del “síndrome de la Zoea 2”.

Norfolk (2023) reporta que V. alginolyticus es un patógeno oportunista y agente de enfermedades humanas y animales; sin embargo, las enfermedades en animales está ampliamente asociado con la industria de la acuacultura.

Importancia para la industria camaronera

Esta investigación destaca la importancia de técnicas de diagnóstico integral para identificar enfermedades del camarón. El síndrome de Las Bolitas, aunque inicialmente parecía similar a un problema conocido, se reveló que era causado por Vibrio alginolyticus. Este hallazgo subraya la necesidad de un seguimiento y una investigación continuos para desarrollar estrategias eficaces para prevenir y gestionar el síndrome de Las Bolitas en los criaderos de camarón.

Otros investigadores han propuesto una serie de métodos de control para la vibriosis en los camarones marinos.

Asimismo, algunas consideraciones adicionales para los productores de camarón son:

  • Mantener una calidad óptima del agua en los criaderos es crucial para prevenir el crecimiento bacteriano.
  • Es fundamental implementar medidas de bioseguridad para minimizar la introducción de patógenos.
  • Se necesita más investigación para explorar posibles opciones de tratamiento y medidas preventivas dirigidas específicamente a Vibrio alginolyticus y el síndrome de Las Bolitas.
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Referencias (acceso abierto)
Pablo Intriago, Bolivar Montiel, Mauricio Valarezo et al. Las Bolitas Syndrome in Penaeus vannamei hatcheries in Latin America, 06 March 2024, PREPRINT (Version 1) available at Research Square [https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-4009796/v1]

Referencias adicionales
Thangaraj, S. K., Nathamuni, S. P., Katneni, V. K., Jangam, A. K., Avunje, S., Thulasi, D. N., Grover, M., Angel, J. R., & Shekhar, M. S. (2023). Microbial communities associated with Zoea-2 syndrome and White feces syndrome in P. Vannamei farming. Frontiers in Marine Science, 10, 1120004. https://doi.org/10.3389/fmars.2023.1120004

Norfolk, W. (2023). Vibrio alginolyticus: a physiological, chemical, and ecological characterization of an emerging marine pathogen (Doctoral dissertation, University of Georgia).