Victoria, Australia.- Los organismos del fouling en la acuicultura de bivalvos causan significativas pérdidas económicas para la industria. Un grupo de científicos evaluó la acumulación del biofouling y la captación de semilla de siete cuerdas usadas comercialmente en el cultivo de mejillones, y evaluaron tratamientos para el control del biofouling.
El biofouling representa un problema significativo para la industria de la acuicultura de bivalvos; se estima un costo operativo anual de 14.7% en gasto para el control del biofouling. El biofouling también afecta la captación de semilla, reduce el crecimiento y la facilidad de venta, además de afectar la productividad y rentabilidad de la granja.
Las estrategias de los productores para reducir el impacto del biofouling se agrupan en tres categorías: evitar, prevenir y tratar. Las estrategias de gestión del biofouling más efectivos incorporan las tres.
Incluso si se pueden diseñar tratamientos altamente exitosos, aún se incurre en costos, y el alto costo de la eliminación de las incrustaciones significa que a menudo se permite que el biofouling se desarrolle a niveles dañinos antes de que los productores lo remuevan. Además, la mayoría de tratamientos que se han probado hasta ahora muestran algún daño a la población en cultivo, y muchos tratamientos ofrecen pocos beneficios para la supervivencia de la población, el peso de la carne o las tasas de crecimiento.
En este sentido, las medidas preventivas se han convertido en un área importante para nuevas investigaciones. Por ejemplo, el tipo y color de las cuerdas de cultivo o captación de semilla puede influenciar la severidad y la composición de especies de las comunidades del biofouling.
Investigadores de la University of Melbourne y de la Griffith University examinaron la acumulación de biofouling y la captación de semilla de Mytilus galloprovincialis para siete cuerdas comerciales de mejillones. Ellos también evaluaron la efectividad del calor, ácido y una combinación de calor y ácido contra el mejillón azul M. galloprovincialis, el crecimiento comercial de la semilla ostra Ostrea angasi, y tres especies comunes de fouling que afectan ampliamente las operaciones de cultivo de mejillones en todo el mundo; los tunicados Ciona intestinalis y Styela clava, y el hidroide Ectopleura crocea.
Los investigadores reportan que los tipos de cuerdas difieren significativamente en términos de tasas de fouling y captación de semilla, con tipos de cuerdas específicos claramente ventajosos.
“Los tratamientos tuvieron éxito variable, con E. crocea altamente susceptible a todos los tratamientos, C. intestinalis moderadamente susceptible, y S. clava relativamente resistente” indican los investigadores.
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Ellos destacan que los tratamientos combinado de calor y ácidos fueron más exitosos que los tratamientos individuales y provee una vía para pruebas adicionales.
Referencia:
Sievers M., T. Dempster, M. Keough, I. Fitridge. 2019. Methods to prevent and treat biofouling in shellfish aquaculture. Aquaculture, Volume 505, Pages 263-270 https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2019.02.071
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0044848619300122
Editor de la revista digital AquaHoy. Biólogo Acuicultor titulado por la Universidad Nacional del Santa (UNS) y Máster en Gestión de la Ciencia y la Innovación por la Universidad Politécnica de Valencia, con diplomados en Innovación Empresarial y Gestión de la Innovación. Posee amplia experiencia en el sector acuícola y pesquero, habiendo liderado la Unidad de Innovación en Pesca del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA). Ha sido consultor senior en vigilancia tecnológica, formulador y asesor de proyectos de innovación, y docente en la UNS. Es miembro del Colegio de Biólogos del Perú y ha sido reconocido por la World Aquaculture Society (WAS) en 2016 por su aporte a la acuicultura.





