
La cadena de frío es la columna vertebral que garantiza la calidad y seguridad de los productos acuícolas desde la granja hasta el consumidor. Sin embargo, su alto consumo energético y su impacto ambiental representan un desafío creciente para un sector comprometido con la sostenibilidad. Los métodos tradicionales de refrigeración, aunque efectivos, a menudo implican un alto costo ecológico.
Frente a la falta de herramientas cuantitativas para medir y mejorar el desempeño ambiental, una nueva investigación publicada en la revista Environmental Development por investigadores de la National Taipei University of Technology y de la Tunghai University, desarrolla un marco integral y basado en fórmulas para evaluar la sostenibilidad de la cadena de frío, con una aplicación directa en la acuicultura. Este modelo no solo identifica las áreas críticas de mejora, sino que también ofrece una hoja de ruta para que las empresas optimicen sus recursos, se comparen con sus pares y avancen hacia operaciones más ecológicas y eficientes.
Conclusiones clave
- La dimensión de «Planificación», que incluye políticas de ahorro energético e inversión en infraestructura, es el factor más influyente para lograr una cadena de frío sostenible, según los expertos.
- El estudio desarrolla un marco con 12 indicadores cuantificables en las áreas de Planificación, Operación y Servicio para que las empresas puedan medir, comparar y mejorar su desempeño.
- Para el sector acuícola, las dos medidas de mejora más importantes son la creación de «Cadenas de Suministro Conjuntas para la Reducción de Carbono» y el «Monitoreo de la Calidad y Seguridad del Producto Acuático».
- El marco no es solo teórico; se aplicó a ocho empresas acuícolas, demostrando cómo identificar brechas de desempeño y guiar la implementación de soluciones personalizadas como sistemas de seguimiento en tiempo real y almacenes colaborativos.
¿Cómo se construyó el modelo de evaluación?
Para desarrollar un sistema de evaluación robusto y relevante, los investigadores combinaron varias metodologías. Primero, realizaron una extensa revisión de la literatura científica sobre logística, logística verde y cadena de frío para identificar los indicadores de desempeño más importantes.
Posteriormente, utilizaron el Método Delphi Modificado, una técnica que reúne y consolida las opiniones de un panel de expertos de la industria y la academia para validar los indicadores seleccionados y desarrollar fórmulas cuantitativas para medirlos. Finalmente, emplearon el Proceso de Jerarquía Analítica (AHP) para asignar un peso o nivel de importancia a cada indicador, reflejando tanto las prioridades de los expertos de la industria como las de los consumidores.
Los 12 indicadores clave para una cadena de frío sostenible
El estudio consolidó el análisis en un marco de evaluación compuesto por tres dimensiones principales y doce indicadores clave de desempeño. Según los expertos del sector, la dimensión de Planificación es, con diferencia, la más importante (peso de 0.419), seguida de la Operación (0.345) y el Servicio (0.236).
Esto subraya que las decisiones estratégicas tomadas por la alta dirección, como las políticas de ahorro energético y la inversión en infraestructura, son fundamentales para una transformación sostenible exitosa.
Los indicadores identificados son:
Dimensión de Planificación:
- Instalaciones de ahorro de energía: Proporción de almacenes y vehículos eficientes.
- Fuentes de energía limpia: Uso de electricidad verde, refrigerantes ecológicos y vehículos eléctricos.
- Planificación de rutas: Optimización para reducir el tiempo en ralentí y en atascos.
- Empaquetado verde: Uso de materiales reciclables y reutilizables.
- Educación de los empleados: Capacitación en ahorro de energía y recolección de retroalimentación.
Dimensión de Operación:
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- Transporte conjunto: Uso de vehículos con capacidad multitemperatura y carga adecuada.
- Infraestructura: Mantenimiento regular de camiones y compresores.
- Operaciones de información: Adopción de sistemas de gestión de vehículos y almacenes.
- Seguimiento y trazabilidad: Utilización de tecnología de monitoreo y registros de operación.
Dimensión de Servicio:
- Calidad del servicio: Tasa de productos sin daños y existencia de logística inversa.
- Satisfacción del cliente: Tasa de adopción de la retroalimentación del cliente.
- Relaciones con socios: Colaboración con otros fabricantes para mejorar la eficiencia.
Dentro de estos doce, los tres indicadores con mayor peso global según los expertos fueron las Instalaciones de Ahorro de Energía (0.143), la Calidad del Servicio (0.128) y el Seguimiento y Trazabilidad (0.103).
Aplicación práctica: ¿cuáles son las prioridades para la acuicultura?
El estudio fue más allá de la teoría y aplicó este marco al sector acuícola de Taiwán para identificar las estrategias de mejora más efectivas. Se evaluaron cuatro medidas de mejora principales:
- Reducción de residuos y clasificación para reciclaje.
- Procesamiento y almacenamiento regional conjunto.
- Monitoreo de la calidad y seguridad del producto acuático.
- Cadena de suministro conjunta para la reducción de carbono.
El análisis reveló un orden de prioridad claro. La estrategia más importante, con una puntuación ponderada de 0.328, fue la «Cadena de Suministro Conjunta para la Reducción de Carbono». Esta medida se enfoca en integrar información, recursos y servicios a lo largo de toda la cadena para mejorar la calidad del servicio y fortalecer las alianzas.
La segunda prioridad, con una puntuación de 0.257, fue el «Monitoreo de la Calidad y Seguridad del Producto Acuático», que se apoya en el seguimiento en tiempo real y registros de datos precisos para garantizar la integridad del producto.
Lecciones del benchmarking: aprendiendo de los pares
Para validar la utilidad del modelo como herramienta de diagnóstico, se evaluó el desempeño de ocho empresas acuícolas diversas (desde granjas de camarón hasta mayoristas y procesadores). El análisis permitió visualizar las «brechas de mejora» de cada empresa en comparación con la de mejor desempeño, identificando áreas de acción prioritarias.
Los resultados mostraron desafíos comunes en el sector, como la necesidad de mejorar la planificación de rutas (un área de mejora para 7 de las 8 empresas), la urgencia de actualizar la infraestructura de ahorro de energía (identificada por 5 empresas) y la falta de programas de formación para empleados en logística verde, especialmente en las pymes.
Esta evaluación permite a las empresas, incluso a las de menor tamaño con recursos limitados, enfocar sus esfuerzos en las áreas de mayor impacto, como adoptar soluciones de energía limpia o implementar tecnología GPS para optimizar rutas.
Conclusión
Este estudio ofrece una contribución valiosa al sector acuícola al proporcionar una herramienta estructurada y basada en datos para transitar hacia una cadena de frío más sostenible. El mensaje clave es que la transformación verde comienza en la cima, con una planificación estratégica y una inversión decidida en infraestructura eficiente. Al mismo tiempo, es fundamental no descuidar la calidad del servicio y la trazabilidad, ya que la sostenibilidad debe ir de la mano de la rentabilidad y la confianza del consumidor.
Este modelo equipa a los gerentes y responsables de la toma de decisiones con una guía clara para asignar recursos de manera efectiva, alinear sus operaciones con los objetivos de sostenibilidad y, en última instancia, construir una cadena de suministro acuícola más resiliente y respetuosa con el medio ambiente.
Contacto
Hsin-Wei Hsu
Department of Industrial Engineering and Management, National Taipei University of Technology, Taipei, Taiwan
Email: hwhsu@ntut.edu.tw
Referencia (acceso abierto)
Hsu, H., & Lo, Y. (2026). Innovative sustainable cold chain evaluation model: Application to the aquaculture sector. Environmental Development, 57, 101319. https://doi.org/10.1016/j.envdev.2025.101319

Editor de la revista digital AquaHoy. Biólogo Acuicultor titulado por la Universidad Nacional del Santa (UNS) y Máster en Gestión de la Ciencia y la Innovación por la Universidad Politécnica de Valencia, con diplomados en Innovación Empresarial y Gestión de la Innovación. Posee amplia experiencia en el sector acuícola y pesquero, habiendo liderado la Unidad de Innovación en Pesca del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA). Ha sido consultor senior en vigilancia tecnológica, formulador y asesor de proyectos de innovación, y docente en la UNS. Es miembro del Colegio de Biólogos del Perú y ha sido reconocido por la World Aquaculture Society (WAS) en 2016 por su aporte a la acuicultura.