
Las especies invasoras representan una de las principales amenazas para la biodiversidad a nivel global, y su impacto no se limita a la competencia directa o la depredación. Un fenómeno menos visible, pero igualmente significativo, es la alteración de las dinámicas de enfermedades y parásitos en los nuevos ecosistemas que colonizan. A menudo, estas especies introducidas se adaptan a su nuevo hogar y adquieren parásitos de la fauna nativa, convirtiéndose en nuevos «vehículos» que pueden redistribuir la carga parasitaria a través de la red trófica.
En la costa sur de Chile, un ejemplo emblemático de esta interacción es el salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha). Introducido hace casi un siglo, este salmón ha establecido poblaciones asilvestradas que se distribuyen a lo largo de un vasto rango geográfico en Chile y Argentina. Conocido por su comportamiento depredador y su migración anádroma —que lo lleva del río al mar y viceversa—, el salmón Chinook interactúa con una amplia variedad de especies nativas.
Pero, ¿qué sucede con los parásitos en esta nueva ecuación ecológica? Un reciente estudio ha abordado esta pregunta crucial, examinando el tracto digestivo de salmones Chinook en la región de La Araucanía para determinar si actúan como huéspedes de parásitos nativos y, de ser así, evaluar su potencial para provocar un efecto de «spillback» o retroceso parasitario. El spillback ocurre cuando una especie invasora, al ser infectada por parásitos nativos, ayuda a que estos se desarrollen, se reproduzcan y luego aumenten su propagación e intensidad de infección en las poblaciones de sus huéspedes originales.
El estudio donde participa la Dra. Sara M. Rodríguez, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), no solo proporciona una valiosa línea de base de datos, sino que también subraya la importancia de considerar a los parásitos como «eslabones perdidos» en la comprensión de las interacciones ecológicas en ecosistemas invadidos. El estudio corresponde a la tesis de Biología Marina de Marcela Figueroa de la Universidad Austral de Chile y contó con la colaboración del Dr. Mario George-Nascimento (UCSC) y de James E. Byers de la Universidad de Georgia, EE.UU.
Conclusiones clave
- El estudio confirma que el salmón Chinook actúa como un nuevo huésped para parásitos nativos en los ecosistemas marinos de la costa chilena, albergando especies tanto en sus etapas larvales como adultas.
- Se identificaron 12,277 parásitos en etapa larval y 20 en etapa adulta en los salmones analizados, incluyendo especies como Anisakis, Hysterothylacium y Lecithaster, lo que demuestra su integración en la cadena trófica local.
- La presencia de parásitos en etapa adulta con estructuras reproductivas en el salmón sugiere que actúa como un huésped definitivo, lo que podría conducir al fenómeno de «spillback», aumentando la carga parasitaria en las especies nativas.
- La introducción del salmón Chinook no solo altera las interacciones depredador-presa, sino que también crea nuevos vínculos parasitarios en la red trófica, aumentando su complejidad y afectando potencialmente la estabilidad del ecosistema.
- La baja densidad parasitaria y la riqueza de especies en los salmones más grandes podrían estar relacionadas con el ayuno que experimentan antes de desovar, lo que demuestra la complejidad de estudiar estas dinámicas en especies anádromas.
La búsqueda de los parásitos
Para llevar a cabo la investigación, los investigadores analizaron los tractos digestivos de 114 salmones Chinook adultos capturados en la desembocadura del río Toltén, en la región de La Araucanía. Las muestras fueron obtenidas entre enero y febrero de 2022 con la colaboración de pescadores artesanales locales del Sindicato de Pescadores de Toltén. El objetivo era identificar la diversidad de parásitos enteroparásitos (aquellos que viven en el intestino), clasificar sus etapas de desarrollo y determinar si el salmón Chinook se comporta como un huésped definitivo.
“Esta especie (salmón Chinook) se introdujo con fines de cultivo; sin embargo, no resultó y fue liberada. Quisimos analizar si este salmón, ya con 50 o 60 años establecido en las aguas del sur de Chile, es capaz de albergar parásitos nativos en estado adulto”, explicó la Dra. Rodríguez.
En el laboratorio, los científicos diseccionaron los tractos digestivos y examinaron su contenido bajo un microscopio. A través de una cuidadosa revisión morfológica, clasificaron y contaron los parásitos en tres grandes grupos: nematodos, cestodos y trematodos. Para los parásitos adultos, se examinaron estructuras reproductivas como la vulva y la presencia de huevos en las hembras, y la cola y espículas en los machos.
Un zoológico parasitario en el salmón
Los resultados del estudio fueron contundentes: de los 114 salmones analizados, 105 (el 92.1%) estaban parasitados por al menos un tipo de parásito. Se registró un total de 12,297 parásitos, de los cuales la gran mayoría (99.84%) eran larvas, mientras que solo 20 (0.16%) eran adultos.
Los hallazgos más destacados fueron:
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- Parásitos larvales: Se encontraron larvas de nematodos (Anisakis y Hysterothylacium) y de cestodos (Nybelinia, Pseudophyllidea, Tetraphyllidea y Trypanorhyncha). La larva de cestodo Tetraphyllidea fue la más prevalente, infectando al 72% de los salmones.
- Parásitos adultos: Se documentó la presencia, por primera vez, de parásitos adultos nativos en salmón Chinook en Chile. Se encontraron 13 adultos del nematodo Hysterothylacium sp. y 7 trematodos adultos (Lecithaster sp. y Lampritrema sp.). La presencia de estructuras sexuales desarrolladas y de hembras con huevos sugiere que el salmón Chinook no es solo un huésped intermedio, sino que también actúa como huésped definitivo, permitiendo que estos parásitos completen su ciclo de vida y se reproduzcan.
Un dato interesante fue la relación entre la longitud del tracto digestivo del salmón y la densidad de parásitos. Contrario a la tendencia general en otros estudios, la densidad parasitaria disminuyó a medida que aumentaba la longitud del tracto. Esta aparente paradoja se explica por el ayuno que experimentan los salmones adultos antes de regresar a los ríos para desovar. Durante este periodo, dejan de alimentarse y, por tanto, no adquieren nuevos parásitos, mientras que los ya presentes pueden ser expulsados o morir de forma natural.
“Descubrimos 6 especies en estados larvales, que correspondían principalmente al grupo Cestoda. También se identificaron tres especies en adultos, las cuales suelen madurar en peces costeros de Chile. Estos parásitos encontraron en el salmón Chinook las condiciones ideales que tiene un pez nativo”, comentó la investigadora.
Las implicaciones del salmón invasor en el ecosistema
La investigación confirma que el salmón Chinook se ha integrado plenamente en las redes tróficas marinas de Chile, actuando como un nuevo nodo de interacciones parasitarias. Esto tiene dos implicaciones principales:
Nuevas vías de transmisión parasitaria
Como huésped intermediario, el salmón Chinook consume invertebrados marinos y peces más pequeños, que son los primeros huéspedes de los parásitos, y a su vez, es depredado por especies nativas de niveles tróficos superiores como tiburones, leones marinos y aves marinas, que actúan como los huéspedes definitivos para las larvas de parásitos. El salmón invasor, al ser una nueva presa, facilita la transferencia de estos parásitos a sus depredadores, expandiendo la red de interacciones parasitarias.
“Este salmón no solamente es una nueva presa en el ambiente, sino que también alberga parásitos nativos que, a través de la depredación de tiburones, rayas y lobos marinos, se transmiten hacia ellos. El Chinook es un nuevo transmisor de parásitos hacia piezas claves en una cadena trófica nativa”, agregó la académica.
El riesgo del «spillback» (retroceso parasitario)
El hallazgo más significativo es que el salmón Chinook no solo transporta larvas, sino que también funciona como huésped definitivo para al menos tres especies de parásitos adultos: Hysterothylacium sp., Lecithaster sp. y Lampritrema sp.. Al reproducirse dentro del salmón, estos parásitos liberan huevos al ambiente. Esto puede aumentar la carga parasitaria en el ecosistema, incrementando la prevalencia y la intensidad de la infección en las especies nativas que ya son huéspedes de estos parásitos. Si bien el estudio no puede confirmar que el «spillback» esté ocurriendo, la presencia de parásitos reproductores en el salmón es un claro precursor de este fenómeno.
“El salmón Chinook, a pesar de ser una especie introducida, tiene todas las características adecuadas para que los parásitos puedan desarrollarse y madurar, es decir, llegar a estado adulto”, complementó la experta.
De esta manera, los parásitos constituyen un buen indicador de estabilidad ecológica en un ambiente, dado que demuestran que son capaces de vivir en una especie invasora que se asentó en el sur de Chile. “A futuro, hay que tener cuidado con la introducción de especies invasoras, porque más allá de tener implicancias de competencia y depredación sobre otras especies, hay consecuencias ecológicas. Los parásitos nos indican lo que ocurre en un sistema”, cerró la Dra. Rodríguez.
Conclusión
Este estudio proporciona la primera evidencia de que el salmón Chinook invasor en Chile se ha convertido en un huésped clave para los parásitos nativos del ecosistema marino. Su rol como huésped intermedio y, lo más importante, como huésped definitivo, podría estar alterando la estructura de las redes tróficas y el flujo de parásitos en la región.
Aunque los salmones Chinook albergaban menos parásitos que algunas especies nativas, su presencia libera nuevos propágulos (huevos de parásitos adultos) en el medio ambiente. Esta dinámica tiene implicaciones de gran alcance para la salud del ecosistema, ya que la mayor conectividad a través de la transmisión de parásitos puede afectar la estabilidad de las comunidades biológicas. Comprender el papel de las especies invasoras en la transmisión de parásitos es fundamental para una gestión efectiva de los ecosistemas acuáticos.
Contacto
Sara M. Rodríguez
Departamento de Ecología, Facultad de Ciencias, Universidad Católica de la Santísima Concepción
Alonso de Ribera 2850 Concepción, Chile
Email: smrodriguez@ucsc.cl
Referencia (acceso abierto)
Rodríguez SM, Figueroa M, George-Nascimento M, Byers JE (2025) Enteroparasitic fauna of nonnative Chinook salmon (Oncorhynchus tshawytscha) on the Chilean coast: host-parasite networks and the potential for spillback. NeoBiota 100: 135–154. https://doi.org/10.3897/neobiota.100.154617

Editor de la revista digital AquaHoy. Biólogo Acuicultor titulado por la Universidad Nacional del Santa (UNS) y Máster en Gestión de la Ciencia y la Innovación por la Universidad Politécnica de Valencia, con diplomados en Innovación Empresarial y Gestión de la Innovación. Posee amplia experiencia en el sector acuícola y pesquero, habiendo liderado la Unidad de Innovación en Pesca del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA). Ha sido consultor senior en vigilancia tecnológica, formulador y asesor de proyectos de innovación, y docente en la UNS. Es miembro del Colegio de Biólogos del Perú y ha sido reconocido por la World Aquaculture Society (WAS) en 2016 por su aporte a la acuicultura.