
La acuicultura se consolida firmemente como uno de los sectores de mayor crecimiento en la industria alimentaria global. Sin embargo, la notable diversidad de sus entornos —que abarcan desde operaciones en tierra firme hasta zonas costeras y de alta mar— expone a productores, profesionales y operarios a un mapa de riesgos laborales tan único como complejo. Ante este escenario, y con el objetivo de reducir drásticamente los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha desarrollado el Repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en el trabajo en la acuicultura.
Este documento técnico, programado para ser examinado por el Consejo de Administración de la OIT en noviembre de 2026, establece un marco de referencia internacional no vinculante. Su meta prioritaria es guiar a gobiernos, empleadores y trabajadores en la construcción de entornos laborales decentes, seguros y sostenibles para el sector.
- 1 Puntos clave
- 2 Estructura y gobernanza: Obligaciones y diálogo social
- 3 El Sistema de Gestión de la SST (SGSST) y preparación ante emergencias
- 4 Directrices técnicas en la infraestructura acuícola
- 5 Riesgos críticos y operaciones especializadas
- 6 Ergonomía, manejo de químicos y entorno laboral
- 7 Conclusión general del estudio
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Puntos clave
- Enfoque preventivo y sistemático: Implementación obligada de Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST-SG) adaptados al tamaño y ciclo de vida de cada explotación acuícola.
- Prioridad en la jerarquía de controles: Obligación de abordar los peligros eliminándolos en el origen o aplicando controles técnicos antes de recurrir al Equipo de Protección Personal (EPP).
- Perspectiva de género e inclusión: Integración de evaluaciones de riesgos que diferencien variables de sexo y edad, garantizando la protección de la maternidad y la ergonomía adaptada.
- Seguridad en operaciones críticas: Protocolos estrictos para actividades de alto riesgo como el buceo industrial, la respuesta a mortalidades masivas y el transporte en plataformas flotantes.
El éxito de cualquier política de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) radica en una infraestructura de gobernanza sólida, respaldada de manera integral por el diálogo social tripartito. En este sentido, las directrices de la OIT delimitan las responsabilidades de cada actor del sector con absoluta transparencia.
Autoridades competentes e inspección del trabajo
Corresponde a los gobiernos formular, aplicar y examinar periódicamente las políticas nacionales de SST en la acuicultura. Para ello, deben instituir servicios especializados de inspección laboral, dotando a los inspectores de las facultades necesarias para ingresar a las instalaciones sin previo aviso, investigar incidentes y ordenar la paralización inmediata de las faenas ante peligros graves o inminentes.
Empleadores
Los empleadores asumen la responsabilidad general de garantizar la integridad física y mental en los espacios laborales bajo su control. Esto implica financiar íntegramente las medidas de prevención, inscribir formalmente al personal en los regímenes de seguridad social y proporcionar capacitación continua en formatos e idiomas plenamente accesibles para los operarios.
Trabajadores y contratistas
Los operarios tienen tanto el derecho como el deber de participar activamente en los comités mixtos de seguridad y salud. Su rol exige cooperar con los protocolos preventivos, cuidar el EPP suministrado y ejercer el derecho a interrumpir sus labores frente a un riesgo inminente para su vida, sin temor a represalias. Asimismo, los contratistas y subcontratistas quedan sujetos de forma estricta a los mismos estándares de cumplimiento y fiscalización que la empresa principal.
El Sistema de Gestión de la SST (SGSST) y preparación ante emergencias
La optimización de las condiciones de seguridad en los centros acuícolas no debe responder a un enfoque reactivo; por el contrario, exige una estrategia sistemática fundamentada en el principio de mejora continua.
El ciclo del sistema de gestión
De conformidad con las directrices internacionales ILO-OSH 2001, todo establecimiento del sector debe estructurar su Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SGSST) a través de cinco fases fundamentales:
- Política: Una declaración escrita y firmada por la alta dirección que formaliza el compromiso institucional y la asignación de recursos para la prevención de riesgos.
- Organización: La definición clara de la línea de rendición de cuentas, designando coordinadores de seguridad debidamente competentes.
- Planificación y aplicación: El desarrollo de un examen inicial exhaustivo para identificar peligros y evaluar los riesgos de forma continua.
- Evaluación: El monitoreo activo (mediante inspecciones periódicas) y reactivo (a través de estadísticas de siniestralidad) del desempeño del sistema.
- Acción en pro de mejoras: La modificación y actualización de los controles preventivos basándose en auditorías, incidentes reportados o la incorporación de innovaciones tecnológicas.
Gestión de contingencias y planes de evacuación
Las empresas acuícolas tienen la obligación de diseñar planes de respuesta a emergencias adaptados a cada uno de los escenarios de riesgo previsibles. Estas planificaciones deben contemplar desde accidentes operacionales específicos hasta desastres naturales o fenómenos meteorológicos extremos, tales como inundaciones, tormentas o estrés térmico por calor extremo.
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Asimismo, el protocolo exige delimitar rutas de escape debidamente señalizadas, sistemas de alarma ópticos y acústicos, estaciones de primeros auxilios estratégicamente ubicadas y la presencia obligatoria de, al menos, un trabajador capacitado en técnicas de reanimación por cada turno laboral.
Directrices técnicas en la infraestructura acuícola
La sección técnica del repertorio de la OIT norma específicamente los controles de ingeniería y los procedimientos de trabajo seguro que deben implementarse en las diversas instalaciones productivas.
Estanques, jaulas y plataformas flotantes
Las unidades de cultivo en jaulas —ya sean marítimas o continentales— requieren un diseño estructural que garantice su anclaje, flotabilidad y estabilidad frente a la acción combinada de corrientes, mareas y vientos. En ese sentido, las pasarelas de tránsito perimetral deben cumplir con anchos mínimos regulados para facilitar las maniobras operativas de forma segura:
| Tipo de pasarela | Ancho mínimo recomendado | Requisitos de seguridad adicionales |
| Pasarela exterior | Igual o mayor a 600 mm | Obligatoria en estructuras nuevas; debe contar con superficie antideslizante. |
| Pasarela interna | Igual o mayor a 900 mm | Incorporación de rodapiés en bordes internos para evitar deslizamientos. |
| Plataformas de desembarque | Igual o mayor a 2000 mm | Instaladas obligatoriamente en jaulas que carecen de pasarelas fijas de acceso. |
Para prevenir caídas al agua o atrapamientos entre estructuras móviles, es imperativo instalar barandillas rígidas de metal o madera (quedando estrictamente prohibido el uso de cuerdas) en intersecciones, esquinas y zonas críticas de tránsito. Asimismo, se exige disponer de aros salvavidas con cabos de longitud adecuada dentro de un radio máximo de 50 metros respecto a cualquier área de trabajo sobre el espejo de agua.
Seguridad eléctrica en ambientes húmedos
La interacción constante entre el agua, la salinidad, la condensación y la corrosión eleva exponencialmente el riesgo de electrocución e incendios en el entorno acuícola. Por ello, todos los cuadros de distribución y conexiones deben ostentar un grado de protección IP certificado contra polvo y humedad.
Es de carácter obligatorio equipar los circuitos con interruptores diferenciales, seccionadores de parada de emergencia bloqueables y sistemas de puesta a tierra eficaces que neutralicen las descargas de electricidad estática en las mangueras de alimentación. Respecto a las herramientas portátiles cableadas, estas deben limitar su tensión operativa o, en su defecto, ser sustituidas por alternativas inalámbricas a batería.
Espacios confinados y peligros respiratorios
Las bodegas de embarcaciones, túneles, cámaras frigoríficas, tanques de lodos y silos de pienso constituyen espacios confinados de alto riesgo. Queda estrictamente prohibido el acceso a estas zonas sin una autorización de trabajo escrita, mediciones previas de gases (como amoníaco o ácido sulfhídrico) junto a la verificación de los niveles de oxígeno, ventilación forzada continua y el despliegue de un sistema de compañeros de apoyo (dos observadores externos listos para la extracción segura del operario mediante arnés y línea de vida).
Riesgos críticos y operaciones especializadas
Seguridad en las operaciones de buceo
El buceo se ha consolidado como una actividad indispensable en la acuicultura moderna; sin embargo, expone a los profesionales al síndrome de descompresión, asfixia y trastornos musculoesqueléticos severos. Ante estos riesgos, las directrices de la OIT recomiendan priorizar el uso de sistemas de respiración con suministro de aire desde la superficie en lugar de equipos autónomos (Scuba), especialmente en entornos confinados, corrientes superiores a un nudo o durante tareas que requieran herramientas eléctricas.
Por consiguiente, todo buceador debe contar con una certificación profesional vigente y exámenes médicos emitidos por especialistas en medicina subacuática. Asimismo, es obligatorio el respaldo en superficie de asistentes y buceadores de rescate debidamente equipados con sistemas de oxígeno de emergencia.
Gestión de mortalidad masiva de peces
Los eventos de mortalidad masiva, originados por patógenos o crisis ambientales de gran escala, exigen una movilización rápida bajo un estricto plan de contingencia. El principal peligro para la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) durante esta fase es la exposición al gas sulfhídrico generado por la descomposición orgánica. Por este motivo, las concentraciones de este gas deben ser monitoreadas de forma continua mediante sensores calibrados.
Bajo este escenario, si se superan los límites permitidos, la evacuación y disposición de los residuos deben ejecutarse mediante embarcaciones de bodegas cerradas con sistemas de succión automatizados. De este modo, se evita la manipulación manual directa, asegurando que los operarios cuenten con equipos de respiración autónoma y estaciones de ducha de emergencia in situ.
Ergonomía, manejo de químicos y entorno laboral
Ergonomía y manipulación manual de cargas
Las tareas poscosecha y de procesamiento primario —tales como el fileteado, el corte de aletas y la clasificación manual— someten a los trabajadores a movimientos altamente repetitivos y posturas forzadas. Ante este escenario, resulta imperativo restringir el levantamiento manual de cargas superiores a los 23 kilogramos mediante la incorporación de ayudas mecánicas o dispositivos automatizados de transferencia. Asimismo, los empleadores deben implementar programas de rotación de puestos y pausas activas programadas, una estrategia clave para mitigar la fatiga acumulada y prevenir los trastornos musculoesqueléticos crónicos.
Gestión del riesgo químico
La manipulación de desinfectantes, anestésicos, plaguicidas y antimicrobianos exige la disponibilidad inmediata de las Fichas de Datos de Seguridad (FDS), debidamente traducidas a los idiomas locales. El protocolo exige que estos agentes se almacenen en instalaciones exclusivas, ventiladas, ignífugas y delimitadas por diques de contención que prevengan filtraciones hacia el suelo o fuentes de agua superficiales. Por último, los envases vacíos deben someterse a un triple lavado a presión y ser perforados mecánicamente, con el fin de neutralizar de manera categórica su reutilización en el almacenamiento de agua o alimentos.
Conclusión general del estudio
El Repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en el trabajo en la acuicultura ratifica que la viabilidad y sostenibilidad económica de esta industria son intrínsecas al bienestar de su fuerza laboral. La prevención de accidentes y enfermedades profesionales, lejos de ser un mero costo operativo, se consolida como una inversión estratégica que optimiza la productividad global y dignifica el empleo en las comunidades costeras y rurales.
Este esfuerzo de estandarización internacional y riguroso desarrollo técnico ha sido coordinado de manera integral por el Departamento de Gobernanza del Trabajo y Políticas Sectoriales de la Oficina Internacional del Trabajo.
Referencia (acceso abierto)
Organización Internacional del Trabajo. (2026). Repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en el trabajo en la acuicultura (Documento técnico MEOSHA/2026/6). Departamento de Gobernanza del Trabajo y Políticas Sectoriales. OIT. Ginebra, Suiza.
Editor de la revista digital AquaHoy. Biólogo Acuicultor titulado por la Universidad Nacional del Santa (UNS) y Máster en Gestión de la Ciencia y la Innovación por la Universidad Politécnica de Valencia, con diplomados en Innovación Empresarial y Gestión de la Innovación. Posee amplia experiencia en el sector acuícola y pesquero, habiendo liderado la Unidad de Innovación en Pesca del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA). Ha sido consultor senior en vigilancia tecnológica, formulador y asesor de proyectos de innovación, y docente en la UNS. Es miembro del Colegio de Biólogos del Perú y ha sido reconocido por la World Aquaculture Society (WAS) en 2016 por su aporte a la acuicultura.






