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Centro INCAR² se aventurará en la edición génica mediante innovador proyecto que busca descifrar la determinación sexual del Caligus

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By Milthon Lujan

Piojo de mar (Caligus rogercresseyi). Fuente: INCAR
Piojo de mar (Caligus rogercresseyi). Fuente: INCAR.

Chile – El académico del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción y director del Centro de Investigación Aplicada financiado por ANID, INCAR², Dr. Cristian Gallardo Escárate, se adjudicó un FONDECYT Regular para investigar cómo los piojos de mar determinan su sexo, un hallazgo clave para el cultivo de salmones.

“Este proyecto nos permitirá comprender procesos fundamentales de la biología de los invertebrados y, al mismo tiempo, aportar soluciones innovadoras para una industria estratégica como la salmonicultura”, destacó el Dr. Gallardo Escárate.

El proyecto en el que también colaboran el Dr. Steven Roberts de la University of Washington, Estados Unidos, y el Dr. Guillaume Rivière de la Université de Caen-Normandie, Francia, busca descifrar los mecanismos moleculares que determinan si el Caligus rogercresseyi será macho o hembra, lo que permitirá diseñar nuevas estrategias de control para una de las principales amenazas para la industria. Adicionalmente, los investigadores, Dra. Valentina Valenzuela y Dr. Diego Valenzuela, participarán desde INCAR² en el desarrollo de las herramientas moleculares y bioinformáticas necesarias para este desafiante proyecto de investigación.

El proyecto EPISex

La iniciativa, denominada “Epitranscriptómica de la Determinación Sexual en el Piojo de Mar (EPISex)”, se centra en estudiar cómo ciertas modificaciones químicas en el ARN —las moléculas que llevan la información genética— influyen en la diferenciación sexual de estos organismos.

Los primeros resultados del equipo muestran que los machos presentan niveles más altos de metilación en su ARN que las hembras, lo que afecta directamente a genes clave en la determinación del sexo. Estos hallazgos sugieren que las “marcas epigenéticas” podrían actuar como interruptores que silencian o activan genes específicos, definiendo así el desarrollo masculino o femenino.

Más allá de su relevancia científica, esta investigación abre la puerta a nuevas herramientas de control biotecnológico, como la manipulación de la proporción de sexos o el silenciamiento de genes, que podrían reducir la reproducción de estos parásitos y beneficiar directamente a la acuicultura.

“A través de INCAR², exploraremos experimentalmente la edición génica. Como centro de investigación aplicada, nos interesa mantenernos a la vanguardia y participar de la discusión que implica aplicar este tipo de tecnologías en la acuicultura”, añadió el Dr. Gallardo-Escárate.

El proyecto (EPISex) contempla cuatro grandes metas: confirmar el sistema de cromosomas sexuales en el piojo de mar, mapear las modificaciones de ARN a lo largo de su desarrollo, evaluar qué ocurre al bloquear químicamente estas modificaciones y analizar cómo los ARN no codificantes colaboran en la regulación de los genes sexuales, que se desarrollarán durante los próximos 3 años.