Por: Dallas E. Weaver, Ph.D.

Traducción: Aquahoy

 

 

Introducción:

 

En la actualidad, Estados Unidos importa 10,000 cajas de peces ornamentales vivos cada semana por vía aérea de al menos 20 países diferentes y más de 500 localidades o granjas. Junto con estos animales, hay ingresan organismos no deseados como parásitos, bacterias patogénicas y enfermedades virales. El sistema de inspección existente por el Customs Department, Fish and Wildlife, y el Fish and Game Commission (en California) no tiene la experiencia técnica para identificar las especies de peces que vienen inscritas en las facturas, ni mucho menos para inspeccionar los organismos microscópicos que generan enfermedades.

 

El tiempo transcurrido entre cuando el pez es importado y cuando este es comercializado en una tienda de mascotas es menor a 48 horas. Los animales importados traen organismos infecciosos que pueden ingresar a este país y ser vendido hasta el consumidor final, antes de que alguna enfermedad pueda manifestarse. Para complicar este problema, los comerciantes de peces tropicales no tienen procedimiento de bioseguridad. Ellos utilizan un sistema común de recirculación de agua, con un inadecuado o inapropiado mantenimiento de los filtros UV, el cual disemina los organismos a todos los animales no infectados. Los mayoristas típicos utilizan antibióticos y otros tratamientos en un ensayo para mantener los peces vivos hasta que los puedan comercializar a los minoristas quienes frecuentemente  utilizan varios tratamientos.

 

Es claro que el sistema de distribución existente contiene elementos significativos de riesgo. Estos riesgos deben ser examinados para determinar si ellos son riesgos aceptables.

 

Análisis del riesgo:

 

El riesgo asociado con el sistema de importación de peces ornamentales existente, puede ser dividido en las siguientes categorías de acuerdo al grupo en el cual impacta:

 

-         Riesgo para la industria de los peces ornamentales.

-         Riesgos para la industria de la acuicultura por la importación de enfermedades.

-         Riesgos para el ambiente acuático por la importación de enfermedades.

-         Riesgos a la salud pública y la salud animal de los organismos importados  resistentes a los antibióticos que generan enfermedades.

 

Riesgos a la Industria Ornamental.

 

La industria de peces tropicales no ha tenido éxito al tratar los problemas generados por la importación de enfermedades en los últimos 25 años. A finales de la década del 60 y a inicios de la década del 70, el pez ángel (Pterolphyllum scalare) fue el principal pez importado y disfruto de una amplia popularidad. Una enfermedad proveniente de las importaciones de Asia afecto a los productores y comerciantes de Estados Unidos, y virtualmente eliminó el pez ángel del mercado. Actualmente solo es posible obtener peces ángel sanos de criadores privados y mayoristas quienes mantienen a los peces en tanques aislados, en un esfuerzo para prevenir la enfermedad. La identidad del agente infeccioso no es conocida y no tenemos métodos para determinar si una población esta “limpia”. Esta enfermedad proveniente de Asía destruyó una parte de la multimillonaria industria de mascotas.

 

A mediados de los años 80, guppies machos fueron el principal producto comercial. Cada mayorista tenia de 10 a 30 líneas de estos bellos peces, la mayoría de los comerciantes minoristas tenían varios tanques y una amplia variedad. Muchos de estos peces fueron importados de Singapur y otros países de Asía. A finales de los años 80 e inicios de los 90, la tasa de mortalidad se incrementó, y estuvo claro que ellos tenían un agente infeccioso que luego se extendió a los productores locales de guppies con consecuencias letales. La exposición de los guppies sanos producidos localmente a los guppies provenientes de Singapur resultó en una mortalidad total en pocos días. Ningún tratamiento puede ser efectivo, y el problema continuo. Como resultado, los guppies producidos domésticamente fueron excluidos del mercado, y los principales minoristas redujeron la comercialización de guppies.

 

Los problemas de enfermedades de guppy continuaron hasta el punto de que los importadores no podrían traer guppies vivos a Estados Unidos desde Asía, y los comerciantes mayoristas no podrían mantenerlos vivos por 48 horas. A este punto, los guppies dejaron de ser un producto viable y se dejaron de importar. Mientras tanto, la calidad de los guppies producidos en Florida disminuyó, creando altos problemas de mortalidad a nivel de minoristas.

 

A inicios de los años 90, muchos productores asiáticos de Gouramies tuvieron problemas de mortalidad a nivel de mayoristas y minoristas. Se identifico al causante como un iridovirus. Algunos países, como Australia, intensificaron la cuarentena de los Gouramies importados de Asía (tres semanas de cuarentena sin medicación). No hubo restricciones a la importación en estados Unidos, y a los pocos años, los principales productores de Gouramies en Florida quebraron debido a los problemas de alta mortalidad causados por un iridovirus. Sin análisis de ADN, no se conoce si la misma cepa es la que se transfirió a los productores de Florida desde los animales importados. Sin embargo, el tiempo hace sospechar que la fuente fueron los animales importados.

 

Todos estos problemas son internos a la industria de mascotas y crean problemas directamente a muchos pequeños negocios. Sin embargo, la industria esta también afectada por la perdida de clientes quienes mantienen los peces vivos. Este fenómeno puede ser una de las causas de la disminución de ventas en la industria.

 

Riesgo para la acuicultura proveniente de los peces ornamentales importados:

 

Es obvio que las enfermedades importadas puedan afectar a algunas especies de la acuicultura. Muchas de las enfermedades bacteriales importados desde Asia tienen múltiples resistencias a los antibióticos y son totalmente inmunes a los tratamientos legales aprobados por la FDA. ¿Cuan real es el riesgo de que una enfermedad de los peces ornamentales importados pueda afectar a la acuicultura?.

 

Aparentemente un iridovirus creo un problema para algunos productores de tilapia en Idaho. Este problema se origino en los productores de alevinos de Florida. ¿Es esta la misma cepa que destruyo a los productores de Gouramies en Florida y Asia? Aun no lo sabemos. Sin embargo, es una posibilidad distinta.

 

Nosotros conocemos que Yersinia ruckeri (boca roja en trucha – ERM) ha sido identificado en Florida, en Gouramies provenientes de Asia. No hubo la confirmación de estos análisis y los peces fueron destruidos, en un intento para proteger a los demás peces del hatchery. Los reportes verbales indican que el ERM también fue identificado en truchas de Escocia y el origen fueron Gouramies provenientes de Asia.

 

Múltiples cepas resistentes a los antibióticos de Edwardsiella tarda han sido reportadas en peces ornamentales importados (B. Dixon). Este patógeno es conocido por infectar al catfish y muchas especies de la acuicultura (J. Pluma). Una de las cepas importadas de E. tarda puede fácilmente presentarse en la industria del catfish. Debido al tamaño de la industria del catfish, la importancia de esta industria en Mississippi y Arkansas y el actual liderazgo político, el riesgo de una reacción política conducente a detener todas las importaciones y el movimiento de peces ornamentales, es real. La bioseguridad en la industria del catfish no es lo suficientemente alto para detener la distribución vía las aves y el equipamiento. El riesgo es real para la industria del catfish y la industria ornamental.

 

Evidentemente los mismos análisis y enfermedades se aplican para las industrias de la lubina y tilapia; sin embargo, no tienen el poder político de la industria del catfish. El impacto de una enfermedad que afecta a los peces ornamentales, podría no se significativo para la industria de peces ornamentales. Los productores acuícolas individuales pueden ser destruidos, debido a que ellos no tienen medios legales para tratar las enfermedades resistentes a los antibióticos.

 

En resumen, los peces ornamentales importados presentan un significativo riesgo para la acuicultura.

 

Riesgo ambiental de la importación de enfermedades:

 

El riesgo para el ambiente asociado con el iridovirus en los productores de Gouramies de Asia fue aparentemente la principal causa de que se apliquen medidas de cuarentena a los Gouramies en Australia. El riesgo para las poblaciones salvajes que representa algunas de estas enfermedades es significativo.

 

Si esto causara algún problema ambiental, el ambiente pagara el precio.

 

El riesgo del herpes virus de la carpa koi (KHV) para el ambiente parece real y las carpas salvajes murieron en otros países. Este virus puede ser importado con las carpas Koi cuando no existen cuarentena o restricciones para la salud de los animales acuáticos. Un reciente brote de SVC (viremia de la primavera de carpa) el cual es una enfermedad OIE que se debe reportar, fue introducido a través del comercio de mascotas.

 

Riesgo para la salud humana:

 

La FDA viene usando el riesgo del desarrollo de resistencia a antibióticos para bloquear el uso o posible uso de flouroquinolone en peces. La teoría de la FDA es que el uso de esta clase de drogas por los productores acuícolas y de peces ornamentales puede resultar en que la bacteria objetivo desarrolle resistencia. Esta resistencia luego puede ser transferida a las bacterias patogénicas humanas, de ese modo elimina una de las últimas líneas de defensa contra estas bacterias patogénicas humanas.

 

La prohibición de fluoroquinolone en este país no impactara en los productores de peces de Asia. Es conocido de que varios países usan fluroquinolones en los peces ornamentales sin limitaciones. Si el análisis de la FDA es correcto, la prohibición sobre flouroquinolone no resolverá los problemas, el cual será importado junto con los peces ornamentales.

 

Costo e Impactos de varias alternativas de minimización del riesgo:

 

Varias propuesta se han realizado para disminuir los riesgos anteriormente descritos. Una propuesta obvia puede ser la prohibición de todas las importaciones de animales acuáticos. Sin embargo, una prohibición podría resultar en una disminución significativa en la variedad de peces que se venden y podría disminuir el número de clientes. Esta acción favorecería la larga cadena de tiendas de mascotas, las cuales trabajan con grandes volúmenes de peces, muchos de los cuales también son producidos en Estados Unidos. La falta de variedad podría afectar las pequeñas y especializadas tiendas de peces ornamentales. Esto probablemente incremente el precio para el cliente final, debido a que los productores de Estados Unidos ocuparían el mercado, ahora controlado por los productores de Asia. Como la ganancia de las granjas de peces es solo el 10% del precio de venta final de los peces, un incremento en las ganancias de las granjas no necesariamente causara un gran incremento en el precio final.

 

Una propuesta preferible puede ser imponer una cuarentena obligatoria sobre los peces ornamentales importados. Este enfoque es usado en muchos países del mundo, en el cual Estados Unidos es la excepción. Australia y Nueva Zelanda tienen requerimientos de cuarentena para todos los peces ornamentales importados. Considerando que 10,000 cajas de peces son importados cada semana, solo estamos hablando de 10 toneladas  de peces por semana. Si pedimos una retención por 3 semanas, debemos tener tanques de almacenamiento para 30 toneladas de peces. Debido a que no engordaremos a los peces, ellos podrían ser alimentados con 300 kg/día. El costo de 3 semanas de cuarentena no puede ser excesivo, especialmente cuando se considera que producirlos demando entre 20 a 30 semanas. En términos de tiempo, estaremos adicionando un 10% al tiempo de venta del pez, el cual solo adiciona un similar porcentaje para los precios de venta la por mayor del pez. Si el pez no puede ser mantenido por 3 semanas en el sistema de distribución, la calidad no es lo suficientemente buena para ser comercializada al cliente final. Se espera que el cliente final mantenga al pez vivo por más de 50 semanas.

 

El enfoque de la documentación de salud viene siendo usada cuando se importa animales destinados para la alimentación. Este sistema de control requiere de inspección en el país exportador para organismos específicos que producen enfermedades y prohíbe la importación de animales infectados con estos organismos específicos. En el papel, esto puede ser menos costoso y un enfoque muy efectivo al problema. Sin embargo, los peces ornamentales provienen de muchos países en desarrollo, en donde con unos pocos dólares se puede obtener la documentación deseada, independiente del real estado de salud de los animales. Este enfoque solo funciona con enfermedades conocidas y bien definidas y tiene problemas para controlar cepas muy virulentas de un patógeno común, el cual podría estar reportado para los organismos de interés.