Por Cristian Sepúlveda (biólogo marino) y Felipe Rivera (sociólogo)*
Coquimbo, Chile.- Desde el año 2012 a la fecha en la Región de Coquimbo han sido intervenidas doce organizaciones de pescadores artesanales y sus áreas de manejo, con el objetivo de incorporar la tecnología de la acuicultura de pequeña escala (APE). ¿Cómo se ha dado este proceso y cómo ha sido su evolución?

Una de las principales situaciones que ha preocupado a quienes estamos tratando de comprender las transformaciones y continuidades en la pesca artesanal, y particularmente en el ámbito tecnológico, es cómo se están gestando los procesos de apropiación social de nuevos quehaceres productivos, como la acuicultura de pequeña escala en áreas de manejo.

Entre los aspectos más complejos de la incorporación de la APE en la pesca artesanal, se encuentra el “cómo” se logra efectivamente su apropiación tecnológica entre los pescadores artesanales. En este contexto, podemos debatir entre el sentido de hacerlo desde una apropiación voluntaria o desde una transformación impuesta. Principalmente, esta última suele encontrarse más veces de lo que el sentido común aconseja para avanzar en los cambios de mayor alcance.

Considerando lo anterior, creemos inoportuno proclamar el sentido de la acuicultura de pequeña escala como una actividad que solo suponga la transformación de los pescadores a acuicultores, como una estrategia para contrarrestar la extracción de recursos pesqueros.

Proponemos que se debe considerar la acuicultura de pequeña escala en áreas de manejo como una actividad complementaria, que dota de medios sostenibles a las comunidades de pescadores artesanales , es decir, como una actividad que ofrece la posibilidad de permanecer en los territorios costeros, desarrollando una actividad sostenible vinculada a su medio.

Con ello, se evita que las formas de vida tradicionales ligadas al mar perezcan, o bien, que los pescadores artesanales terminen asalariándose, por ejemplo, en la industria minera o de la construcción, perdiendo su característica de trabajador autónomo y su cultura.

En términos prácticos, durante la implementación y desarrollo de la acuicultura en áreas de manejo de la Región de Coquimbo (2011 , 2013-2014 y principalmente en el 2014-2015 ), se ha observado que el factor social es el factor clave en el desarrollo de la acuicultura de pequeña escala en áreas de manejo.

Detrás de un proyecto como el actual en ejecución: “Fortalecimiento de las actividades de acuicultura en áreas de manejo de la Región de Coquimbo” (2014-2015) Programa de Difusión Tecnológica de Corfo, existen 8 organizaciones que se han comprometido y participado activamente: Asociación Gremial (A.G) de Los Choros, A.G. Punta de Choros, A.G. Guayacán, A.G. Tongoy, Sindicato de Trabajadores Independientes (S.T.I.) La Herradura, S.T.I Huentelauquén, S.T.I Cascabeles y Cooperativa Los Vilos Ltda.

Mientras que en el Programa de Difusión Tecnológica (PDT) anterior, denominado “Transferencia tecnológica para el desarrollo de la acuicultura en áreas de manejo de la Región de Coquimbo” (2013-2014), participaron otras 5 organizaciones (A.G. Chungungo, A.G. Caleta Hornos, A.G. Peñuelas, A.G. Caleta Sierra y A.G. San Pedro de Los Vilos).

Dentro de este factor social, un elemento sustancial en la sostenibilidad de la acuicultura de pequeña escala en áreas de manejo es la acción colectiva, componente esencial para la consecución de los objetivos y labores que demandan las actividades de acuicultura al interior de las OPA . Así, en este paulatino proceso de apropiación de nuevas prácticas que se incorporan a los quehaceres tradicionales, el elemento que posibilita tal apropiación, sumada a la construcción de un ingreso complementario, es el compromiso y solidaridad inter generacional. Estos, además, impactan positivamente en las relaciones intra organizacionales, apelando al desarrollo de la acción colectiva como motor motivacional para producir incipientes transformaciones en las dinámicas entre los grupos. De este modo, se abandona paulatinamente la conducta individualista que caracteriza al tejido social de nuestra sociedad, dada por los procesos sociopolíticos que se han experimentado durante los últimos cuarenta años.

Tampoco es posible pensar en una mirada “Top-Down” (enfoque de políticas públicas intervención de arriba hacia abajo), sino en un enfoque “Botton-Up” (de abajo hacia arriba). Por ello, es preciso considerar la gradualidad de los procesos (ritmos locales),el conocimiento tradicional de los pescadores artesanales, y promover una construcción social del conocimiento, es decir, continuar impulsando una sinergia entre los conocimientos técnicos y tradicionales, como también una transferencia tecnológica “entre” pescadores o entre pares, para lograr una efectiva participación e inclusión de los actores locales en la gestación de los procesos de desarrollo económico endógeno.

En conclusión, lo que se intenta es hacer partícipe a los propios actores en la construcción de sus medios de vida sostenible, para que puedan encontrar un sentido en las actividades de acuicultura, un sentido que tenga relación con su entorno y asegure su permanencia en las caletas, constantemente amenazadas por las crisis de los recursos pesqueros y por la demanda por espacios costeros de actividades humanas, muchas veces incompatibles con la producción de alimento humano.

*Fuente: Universidad Católica del Norte