Bogotá, Colombia (@Aunapcolombia).- A lo largo del año, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), ha venido realizando paulatinamente la entrega de cuatro proyectos piloto de cultivo de tilapia en tanques de geomembrana con tecnología biofloc y los insumos requeridos para que las asociaciones beneficiarias inicien su proceso productivo.

Los proyectos están ubicados en los municipios de Campoalegre y Hobo (Huila), Purificación (Tolima) y Acacias (Meta) con una inversión cercana a los 1.000 millones de pesos.

Cada una de las unidades comprende siete tanques en geomembrana HDPE, red hidráulica y sistema eléctrico que soporta todo el diseño de aireación.

El año pasado, a mediados del mes de julio, se dio inicio a la primera fase del proyecto, con la adecuación física del terreno y posterior instalación de la infraestructura y equipos. Adicionalmente, se realizaron las capacitaciones a las familias beneficiarias de cada proyecto, con el propósito de que se familiaricen y aprendan la nueva tecnología, para luego ser aplicada por ellos.

“Con esa primera fase quisimos hacerlos participes de las nuevas tecnologías de cultivo de especies acuáticas implementadas en el país y generarles sentido de pertenencia sobre los elementos entregados para la producción y seguridad alimentaria”, indicó Otto Polanco, director general de la Aunap.

En la segunda fase del proyecto se han venido entregado alevinos, alimento concentrado, una bodega, una cobertura en polisombra y sala de beneficio para que cada uno de los proyectos continúe con la producción.

De acuerdo a las proyecciones estimadas y manteniendo el cronograma de siembra establecido, la primera producción estaría cosechándose luego de seis meses de cultivo; en promedio cada tanque tendría una producción de 3,5 toneladas de tilapia mensual.

Para el caso de los municipios aledaños a la represa de Betania, la acuicultura en estas zonas ha surgido como una alternativa, debido a la disminución del recurso pesquero en dicho cuerpo de agua. El pescador ha debido buscar otras alternativas de subsistencia económica y de seguridad alimentaria.

“Como medio de contingencia, la Aunap se comprometió el año pasado con las comunidades de los municipios que hacen parte de la jurisdicción del embalse, para que vieran en la acuicultura una opción sostenible y productiva”, señaló Polanco.

Algunas ventajas

Los sistemas de producción para la acuicultura en tanques de geomembrana con tecnología biofloc, surgen como una alternativa viable y rentable con el propósito de disminuir la cantidad de alimento, agua y espacio, en comparación con los métodos tradicionales en estanques de tierra, que demandan mayores extensiones en tierra, condiciones físicas adecuadas del suelo y suministro constante de agua.

Igualmente, vale la pena destacar que en los sistemas intensivos de acuicultura el mayor costo en la producción es la alimentación, con la desventaja que aproximadamente un 60% del alimento que se suministra no es aprovechado por los peces, causando que diferentes compuestos químicos permanezcan en el agua y sean expulsados del sistema mediante el recambio del agua, aumentando los costos y contaminando otros cuerpos de agua.

Con la implementación de la tecnología biofloc esta limitante desaparece porque las bacterias presentes en el cultivo, aprovechan estos desperdicios, mantienen una buena calidad del agua y a su vez sirven como proteína microbiana que es utilizada como alimento para los peces, y de esta manera se evitan los recambios de agua.

Sin embargo, a pesar de las bondades ya enunciadas, hay que tener en cuenta que este sistema de producción requiere para su establecimiento y operación, una alta inversión en equipos e infraestructura y altos costos operativos por el uso permanente de aireadores que demandan energía eléctrica las 24 horas del día, personal disponible y previamente capacitado.

Sumado a lo anterior se debe contar con una inversión adicional de una planta eléctrica, en caso de un corte inesperado de electricidad; por las anteriores razones es necesario hacer una proyección económica real que garantice la sostenibilidad y viabilidad del proyecto.