Coquimbo, Chile.- Un nuevo graduado sumó el Magíster en Ciencias del Mar con mención en Recursos Costeros impartido por la Universidad Católica del Norte. Se trata de William Farías, quien aprobó exitosamente su tesis titulada “Estimación de heredabilidades, correlaciones genéticas e interacciones genotipo-ambiente en caracteres productivos de Haliotis rufescens”. La comisión evaluadora estuvo conformada por los profesores guías Dr. Federico Winkler (UCN) y la Dra. Katherina Brokordt (CEAZA); y los profesores correctores Dra. Elisabeth Von Brand (UCN) y Dr. Ricardo Guíñez (Universidad de Antofagasta). La instancia se llevó a cabo (30/6) en el Campus Guayacán de la UCN.

El abalón rojo o Haliotis rufescens, es un molusco gasterópodo, lo que significa que posee un pie carnoso en el vientre con el que se arrastra, y pertenece a la familia de los Haliotidae. Como no existía naturalmente en Sudamérica, en el año 1978 la Universidad Católica del Norte y la Fundación Chile desarrollaron en conjunto un proyecto para introducir este molusco en nuestro paí¬s. En la actualidad los abalones rojos son moluscos que tienen gran valor en los mercados internacionales y, en el caso de nuestro país, llegan a representar el 98% de los desembarques de abalones (el otro 2% corresponde a abalón verde).

Ante este escenario, William Farías propuso en su tesis cultivar esta especie en todo el país para aprovechar su importancia económica, considerando que un aspecto crítico para un programa de cría selectiva es si las respuestas a la selección de los rasgos de interés serán similares en ambientes distintos. Para esto, estudiar los factores de heredabilidad (h2) y de magnitud de la Interacción Genotipo Ambiente (IGA), fue indispensable.

Para comprobar la viabilidad de esta tesis, William estimó la h2 y existencia de IGA para caracteres de crecimiento en abalones rojos, cultivados en granjas con condiciones ambientales y de manejo diferentes a lo largo de Chile.

Tras finalizar la investigación, los antecedentes obtenidos indicaron que no existiría IGA que pueda limitar la difusión del progreso genético entre los distintos ambientes estudiados (norte y sur del país) y, además, se espera que los genotipos seleccionados se comportarían de forma similar en las distintas zonas en las que se cultiven.

Asimismo, bastaría un único programa de cría selectiva para la industria del abalón rojo en Chile, ya que la respuesta a la selección de los rasgos asociados al crecimiento serían las mismas en ambientes distintos.

Fuente: UCN Noticias