Vigo, España.- Con el objetivo de, por una parte, estudiar el impacto ambiental de los microplásticos de polímeros convencionales y biodegradables en medio acuático y, por la otra, evaluar la toxicidad de los aditivos empleados de manera más habitual en la industria y seleccionar aquellos que presenten un menor impacto sobre el medio acuático, el Grupo de Ecotoxicoloxía y Contaminación Marina de la Universidad de Vigo coordinará hasta el año 2019 un proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad con cerca de 143.000 euros. Alternativas ambientalmente respetuosas para polímeros y sus aditivos químicos en medio acuático, Arpa Acua, es la denominación del proyecto, que se encuadra dentro de la convocatoria Retos de la Sociedad, y que según Ricardo Beiras, persigue "ofrecer a la industria alternativas ambientalmente respetuosas sobre la base de la ecotoxicoloxía, parte de la que se encarga la Universidad de Vigo, y la química analítica, de la que se ocupa el Instituto Universitario de Medio Ambiente de la Universidad de A Coruña".

Comparación entre los polímeros convencionales y los biodegradables

El estudio, que desarrollarán los grupos de investigación de las universidades gallegas, contempla como gran novedad la comparación de los resultados ecotoxicolóxicos del impacto de los polímeros convencionales con los polímeros biodegradables, que a priori, segundo explica Ricardo Beiras, "deberían mostrar un impacto menor". Junto a esta novedad, el proyecto contempla otra innovación como es la incorporación al consorcio que desarrolla la investigación de un socio tecnológico del sector del plástico, en este caso el Instituto Tecnológico de él Plástico de Valencia, Aimplas, que será el que prepare los materiales que serán objeto de estudio, que se desarrollará en el ámbito del laboratorio, al no contemplar este proyecto trabajo de campo.

Arpa Acua se complementa con el proyecto europeo Ephemare, que investiga el efecto ecotoxicolóxico de los microplásticos en medio marino, aunque en este caso, este trabajo, que se prolongará hasta 2018, tiene como uno de sus objetivos estudiar si los microplásticos actúan como vector de las sustancias químicas presentes en medio a los organismo acuáticos. "Mientras, Arpa Acua trata de evaluar las alternativas a priori más respetuosas para el medio ambiente, tanto en los polímeros, como nos aditivos empleados", destaca el investigador de Ecotox, que recuerda que en el año 2015 se produjeron 322 millones de toneladas de plástico en el mundo, 58 en Europa, de las que se estima que unos cinco millones acaban en el mar cada año.

Fuente: DUVI