Argentina.- El equipo de trabajo del Subprograma Pesquería de Crustáceos Bentónicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero registró la primera larva de centolla (Lithodes santolla) que llega a la etapa de Cangrejo 1, un nuevo hito para el desarrollo larval de la especie en condiciones de acuario.

Tras más de dos meses de extensos cuidados, los científicos obtuvieron el primer cangrejo 1, una recompensa al trabajo y un indicador de que las condiciones experimentales están dando buenos resultados.

Las larvas, producto del primer desove en condiciones de laboratorio, atravesaron tres estadios denominados Zoeas (I, II y III) y un estadio de Megalopa. Atravesar cada estadio implica un enorme desgaste energético y dado que las larvas no se alimentan, sólo disponen de sus reservas energéticas para sobrevivir. A medida que avanzó el crecimiento se registraron mayores mortalidades y esto representó un riesgo muy elevado para que la larva llegara a esta etapa.

Uno de los desafíos más importantes del Subprograma Pesquería de Crustáceos Bentónicos es la pronta llegada de más cangrejitos y con ello la necesidad de alimentarlos y evitar el canibalismo (que se coman entre sí).

La alimentación de los cangrejitos 1 es a base de artemias, pequeños crustáceos que poseen las condiciones nutricionales necesarias para fomentar su crecimiento. En esta etapa, la correcta alimentación y separación de los mismos es fundamental para su supervivencia.

Estas investigaciones forman parte del “Plan de Desarrollo embrionario y larval para repoblamiento de centolla patagónica (Lithodes santolla)” y que todas las actividades cuentan con el apoyo del sector empresarial, que actualmente se encuentra pescando esta especie.

Además, todos los conocimientos generados sobre el cultivo de las centollas en cautiverio constituyen un importante aporte a futuros proyectos de repoblamiento de la especie a mayor escala. El mantenimiento de los ejemplares se desarrolla de manera conjunta con el Programa Maricultura y Biología Experimental (MARI).

Fuente: INIDEP