Coquimbo, Chile.- Reunir por primera vez a camaroneros, representantes de entidades públicas y científicos. Ese fue, en opinión de los asistentes, el mayor logro del taller “Sistematización de los actores que hacen uso de las cuencas hidrográficas del norte de Chile. Caso de estudio: Explotación de camarón de río del norte mediante manejo de estrategias pesquera acuícola”, efectuado la semana pasada (15/12) en la Universidad Católica del Norte.

El encuentro fue convocado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, la Facultad Ciencias del Mar y el Centro de Estudios de Sistemas Sociales (CESSO), y congregó a trabajadores de las regiones de Atacama y Coquimbo, representantes de la Dirección General de Aguas, la Subsecretaría de Pesca, el Servicio Nacional de Pesca, la Dirección de Obras Hidráulicas, y de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN.

Y es que, si bien la extracción de este sabroso crustáceo de agua dulce tiene una historia de al menos cinco siglos, abarcando toda la zona norte desde Arica a Valparaíso, aun no es reconocida como actividad pesquera en la normativa actual. Esto también significa que quienes se dedican a extraer y comercializar este recurso, “los camaroneros”, no son reconocidos como pescadores artesanales.

A cargo del taller estuvo el biólogo marino Carlos Tapia, director del Centro de Estudios de Sistemas Sociales (CESSO) quien subraya que es importante destacar que en las cuencas hidrográficas actúan más de 40 actores que hacen uso de diversos bienes y servicios que aquellas proveen.

La actividad camaronera, advierte, no se visualiza como una actividad importante y en consecuencia no existen esfuerzos coordinados que tomen en consideración a estos usuarios al momento de realizar intervenciones en las cuencas.

Por ello, valoró el compromiso asumido por los camaroneros asistentes al taller, en cuanto a promover la organización de ellos en ambas regiones, “generando una entidad zonal que se constituya como un interlocutor válido ante las diversas autoridades sectoriales y políticas”.

Desde hace años, la UCN se ha preocupado de este tema, dedicando una serie de estudios formulados en colaboración con los beneficiaros. En esta línea se insertan los sucesivos proyectos FONDEF y de la Subsecretaría de Pesca, adjudicados a la UCN y liderados por María Cristina Morales, cuya más reciente actividad fue la jornada de esta semana en Coquimbo.

“El taller nos permitió convocar a los distintos actores que hacen uso de las cuencas hidrográficas, en función de una mirada distinta referida al camarón del rio del norte”, señala la Dra. Morales, agregando que esta mirada se enfoca en los recursos hidrobiológicos con potencial de desarrollo productivo por medio de una acuicultura de pequeña escala.

La investigadora relata que su trabajo se inició en el año 2010 con un proyecto FONDEF que tenía como objetivo producir juveniles de camarón de rio y generar por primera vez una actividad de repoblamiento. La investigación se extendió y amplió sus objetivos, abarcando una cuenca hidrográfica, ahora en alianza con la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura. Un nuevo proyecto FONDEF permitió validar la producción de juveniles y, posteriormente, la Subpesca ha financiado otros dos proyectos, uno para hacer un levantamiento de línea base de cuencas de las regiones de Atacama y Coquimbo, y el presente taller, en la línea de generar una normativa más acorde.

En tanto eso avanza por otro carril, la UCN sigue aportando a un positivo desenlace, en un trabajo conjunto con los camaroneros, que vincula a la institución por primera vez a una actividad acuícola en aguas continentales. La continuidad de esta iniciativa, señala María Cristina Morales, está asegurada hasta por lo menos el 2018, a través de por medio de un nuevo FONDEF que apostará al engorde del camarón de río, previo desarrollo de una nueva tecnología (biofloc) que permitiría establecer un modelo acuícola con cero recambio de agua, un hito importante en una zona marcada por una persistencia sequía.

Opiniones

Gerardo Cerda, encargado regional de gestión ambiental de Sernapesca. El taller, señaló, puso en discusión “un grave problema que hemos tenido por mucho tiempo con esta pesquería, que todavía no es legalmente reconocida como pesquería Otro factor de conflicto, agrega, es el tema de la propiedad de las aguas continentales, y cómo podemos intervenir desde el punto de vista de los recursos ahí presentes”.

Alejandro Karstegl , coordinador de la unidad de crustáceos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, valoró la continuidad de este trabajo, que ha permitido, dijo, hacer visibles variables tanto o más importantes que las de carácter tecnológico-productivo. Una de ellas es el uso del recurso hídrico en una zona árida donde existe una pugna por el agua entre distintas instituciones, lo que deja a la actividad camaronera en una situación de desamparo frente a otros sectores.

Carlos Galleguillos, titular de la Dirección General de Aguas región de Coquimbo, resaltó la importancia de trabajar con las diversas instituciones relacionadas con los recursos hídricos: juntas de vigilancia, DGA, Obras Hidráulicas, sector pesca, entre otras.

Julio Alfaro, del sindicato de camaroneros del norte, de Huasco, manifestó que como trabajadores se sienten apoyados por esta iniciativa de la UCN, en una actividad “desarrollada por años en situación de absoluto abandono”, lamentó. Sobre el taller, destacó que una de las conclusiones más importantes es la necesidad de unirse, “la unión hace la fuerza, en la medida que los camaroneros de Cachapoal, Limarí, y el Huasco podamos agruparnos bajo esta instancia de la Universidad Católica del Norte, vamos a conseguir logros positivos”.

Su opinión fue compartida por Marcela Astorga, del sindicato de camaroneros del Choapa. “Nos faltaba juntarnos todas las agrupaciones para poder hacer fuerza y sacar adelante los proyectos que tengamos, que seamos reconocidos, que el gobierno se ponga las manos en el corazón y nos reconozca, con esto ganamos el sustento de la familia”, manifestó.

Fancy Morales, concejal por Illapel: “Necesitamos una legislación urgente para los camaroneros puedan ser reconocidos, y tengan su área de manejo protegida como corresponde”, señaló, lamentando los daños provocados por la canalización del río Choapa a la altura de Tunga Norte, que provocó la pérdida de 400 mil ejemplares que habían sido resembrados en el marco de un proyecto desarrollado con la UCN.