San Francisco, EEUU.- Las macroalgas podrían convertirse en un ingrediente esencial del desarrollo más sostenible para proveer energía a nuestro dispositivos. Los científicos han obtenido un material de las macroalgas para ayudar a mejorar el rendimiento de los superconductores, las baterías de iones de litio y células de combustible.

El equipo de científicos presentara sus hallazgos en el marco de la 253rd National Meeting & Exposition of the American Chemical Society (ACS).

“Los materiales basados en el carbono son los materiales más versátiles usados en el campo de almacenamiento y conversión de energía” dijo Dongjiang Yang, Ph.D. “Queremos producir materiales basados en el carbono de una forma realmente ‘verde’. Dada la renovabilidad de las macroalgas, elegimos los extractos de macroalgas como un precursor y molde para sintetizar materiales de carbono porosos”. Él explica que el proyecto abre una nueva forma de utilizar materiales abundantes en la Tierra para desarrollar nanomateriales de carbono multifuncionales de alto rendimiento para el almacenamiento y catálisis a gran escala.

Los materiales tradicionales de carbono, como el grafito, han sido esenciales para crear el panorama energético actual. Sin embargo, para dar el salto a la próxima generación de las baterías de iones de litio y otros dispositivos de almacenamiento, se necesita un mejor material, preferiblemente uno que pueda ser suministrado de manera sostenible, dijo Yang.

Con estos factores en mente, Yang, que actualmente trabaja en la Qingdao University (China), miró al océano.

Las macroalgas son abundantes y crecen fácilmente. Mientras que Yang estuvo en la Griffith University en Australia, él trabajó con colegas de de Qingdao University y Los Alamos National Laboratory en EEUU para elaborar nanofibras de carbono porosas del extracto de macroalga.

Las moléculas de alginato enlazan a iones metálicos como el cobalto, lo que resulta en nanofibras con una estructura de “caja de huevo”, con las unidades de alginato envolviendo los iones metálicos. Esta arquitectura es clave para la estabilidad de los materiales y la síntesis controlable, manifestó Yang.

Los ensayos mostraron que los materiales derivados de las macroalgas tienen una gran capacidad reversible de 625 miliamperio por gramo (mAhg-1), lo cual es considerablemente mayor que el 372 mAhg-1 de los tradicionales ánodos de grafito para las baterías de iones de litio. Esto podría ayudar a duplicar el rango de los carros eléctricos si el material del cátodo es de igual calidad.

Los científicos recibieron fondos del National Natural Science Foundation of China, el National High-Tech Research and Development Program of China y el Australian Research Council Discovery Project.