México.- Esta actividad se basa en la cría de peces ornamentales vistosos por sus colores y formas, originarios, principalmente, de la cuenca del río Amazonas, de los grandes lagos de África y del río Mekong en Indochina.

El acuarismo como industria en México surge en la década de los cincuenta, cuando se montaron los primeros acuarios públicos, pero con el afán de diversificar la producción tradicional de la piscicultura, durante los años setenta se establecieron en el país las primeras granjas comerciales de peces de ornato.

Hoy en día, la producción nacional se desarrolla en 23 entidades, donde se cultivan 160 especies multicolores como la carpa koi, guppy, molly, pez ángel, platy, danio cebra, tetra, cíclido, betta, gurami, espada, monja, óscar, barbo, plecos, pez gato, tiburón, Sumatra, dragón y sello rojo, siendo un negocio con perspectivas de crecimiento social y económico, que responde a la demanda de quienes gustan de la acuariofilia.

En México el comercio de peces de ornato ha crecido en 250 por ciento durante los últimos diez años y actualmente es del orden de 60 millones de organismos vivos, que representan un valor de cuatro mil 500 millones de pesos, procedentes de cerca de 700 unidades productivas.

Del total de especies ornamentales producidas en el país alrededor de 32 millones de organismos se producen en el estado de Morelos, colocándolo como la entidad líder en la producción de peces de ornato, y 15 millones en Yucatán, que exporta el 70 por ciento de la producción a Estados Unidos.

El manejo productivo y sustentable es un gran reto que requiere del compromiso efectivo de los tres niveles de Gobierno, la industria de acuarios, los productores, importadores e investigadores, esta actividad significa una importante derrama económica regional, e ingresos que contribuyen a mejorar la economía de quienes se dedican a ella.

Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación