Lima, Perú.- Alrededor del 50% de la cosecha de los recursos procedentes de la acuicultura peruana del 2015 -que ascendió a más de 85 mil TM- se consumió en el mercado interno, mientras que el otro 50% fue exportado, informó el Viceministro de Pesca y Acuicultura, Juan Carlos Requejo Alemán.

Al hacer un balance del sector Requejo dijo que “en los últimos años, la acuicultura creció porque aumentó la demanda y la producción de los recursos hidrobiológicos”. En tal sentido, recordó la información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), respecto a que el consumo promedio actual de pescado por persona es de 15.4 kg.

En materia acuícola Requejo recordó además que en el 2,011 el mercado interno consumía 20,265 TM y en el 2015 esta cifra ascendió a 39,813 TM, que significa un crecimiento total de 96.46%. “Para el mercado interno la producción se duplicó, aumentó la oferta de proteínas, y se registró la mayor generación de trabajo y ahorro de divisas para el país”, anotó.

POTENCIAL EN REGIONES

Tras señalar que entre las zonas con alto potencial se encuentran Puno, Piura y Tumbes, Requejo Alemán indicó que del total comercializado en el Perú durante el 2015, la trucha ocupó el primer lugar con un 90.04%, seguido por la tilapia (4.9%), el langostino (2.16%) y la concha de abanico (1.30%).

En cuanto a la exportación –dijo- el langostino lo lidera con un 67.69%, le sigue la concha de abanico con un 24.10%, luego la trucha con 7%, la tilapia con un  1.07% y finalmente el paiche con un 0.13%.

“La producción acuícola -sostuvo el Viceministro- está orientada a cuatro especies consolidadas en el mercado nacional e internacional: la trucha y la tilapia tienen alta demanda en nuestro país; a diferencia de la concha de abanico y el langostino, donde casi toda su producción se exporta a países como Francia, EEUU, Italia, Países Bajos y España”.

ESPECIES EMERGENTES

Indicó que la producción nacional cuenta con especies emergentes como Paiche, Gamitana, Paco, Boquichico, Camarón Gigante de Malasia, Lenguado y macroalgas como el Sargazo y el Cochayuyo. Al mismo tiempo, informó que la acuicultura en Perú se ha incrementado en 20% durante los últimos años.

Al respecto, manifestó que la acuicultura se ha convertido en una importante industria que mediante técnicas de cultivo de especies hidrobiológicas, busca satisfacer la creciente demanda de alimentos con alto valor nutritivo, convirtiéndose a su vez en una actividad muy rentable, generadora de empleo e ingresos económicos.

A nivel regional -manifestó Requejo- Perú destaca en la producción de moluscos bivalvos con la Concha de Abanico, y en la actualidad en este recurso superamos a Chile que es nuestro competidor referente.

En la última década, la trucha también tuvo un crecimiento vertiginoso; en el 2006 se producía 5,794 TM. y el 2015 alcanzó una cifra record de 38,440 TM, incrementando su producción en más de 600%.

PNDP: NUEVA LEY IMPULSARÁ ACUICULTURA

El Viceministro expresó que por la gran variedad de especies con potencial acuícola, nuestro país tiene muchas posibilidades de seguir creciendo a nivel regional.

En este aspecto, destacó que con la reciente aprobación de la Ley General de Acuicultura y su reglamento dentro del marco del Plan Nacional de Diversificación productiva (PNDP), se ha creado el marco normativo para lograr el crecimiento sostenible de la acuicultura que, además de ser considerada económicamente de interés nacional, busca la competitividad y la diversificación en la actividad productiva.

“La acuicultura, por su importancia en el suministro de alimentos, ingresos y empleos, está posicionada entre los principales contribuyentes a la seguridad alimentaria y nutricional, después del arroz, la leche y el trigo. Los peces son el quinto producto más importante y el mayor recurso de proteína animal disponible para los seres humanos”, agregó el Viceministro.

Finalmente, sostuvo que los países de América Latina y el Caribe buscan diferenciar las actividades de pesca y de acuicultura. “La pesca tradicional requiere una adecuada administración, manejo y regulación de los recursos pesqueros de manera sostenible, mientras que la acuicultura aspira a su expansión, crecimiento y desarrollo, como la mejor alternativa de producción de alimentos de alta calidad; generadora de empleo e ingresos, así como contribuir a la seguridad alimentaria de la población”, finalizó.