Honolulu, EEUU.- Un grupo internacional de científicos propone una nueva estructura de trabajo para incluir la dimensión de la responsabilidad social en la producción de alimentos de origen acuáticos.

Los alimentos de origen acuático son los alimentos más comercializados en el mundo. Aproximadamente tres de cada siete personas en el mundo depende de los alimentos de origen acuático como la fuente principal de proteína.

Las denuncias sobre la esclavitud y los abusos a los derechos laborales en la pesca han provocado la indignación y han cambiado la conversación, colocando los temas sociales en la vanguardia de un sector que ha dedicado décadas a mejorar la sostenibilidad ambiental. En respuesta, las empresas buscan reducir las prácticas poco éticas y los riesgos de reputación en sus cadenas de suministro.

En las últimas décadas, la comunidad científica ha invertido grandes esfuerzos en la determinación de elementos clave para la sostenibilidad ambiental en la pesca y la acuicultura, lo que ha servido para crear normas reconocidas en todo el mundo. Sin embargo, un grupo de científicos indica que un esfuerzo similar se necesita para la responsabilidad social, sin embargo, se ha hecho poco en investigar las dimensiones sociales de la sostenibilidad de los alimentos de origen acuático.

Para superar esto, un grupo de científicos de Conservation International, Julie Ann Wrigley Global Institute of Sustainability, University of British Columbia (Canadá), University of Washington, Stanford University, University of Hawai, The Sustainability, FishWise, entre otras organizaciones, han desarrollado un marco integral de responsabilidad social, respondiendo a la necesidad de alineamiento en torno a un enfoque transdisciplinario compartido, fundamentado en una fuerte base científica para sustentar la política y la práctica.

La estructura de trabajo propuesta por los científicos reúne un conjunto diverso de problemas sociales que hasta ahora se han fragmentado y está fundamentado por la investigación de las ciencias sociales sobre los derechos humanos, gestión de recursos naturales y desarrollo internacional. “Nuestro marco también está fundamentado en la experiencia práctica de organizaciones y expertos que trabajan en el sector de los alimentos de origen acuático y es sustentado por una fuerte base legal y política para su implementación.

La estructura de trabajo comprende tres componentes: i) proteger los derechos humanos y la dignidad y respetar el acceso a los recursos; ii) asegurar la igualdad y las oportunidades equitativas de beneficio; y iii) mejorar la seguridad de los alimentos y de los medios de subsistencia.

Referencia (abierto):
John N. Kittinger, Lydia C. L. Teh, Edward H. Allison, Nathan J. Bennett, Larry B. Crowder, Elena M. Finkbeiner, Christina Hicks, Cheryl G. Scarton, Katrina Nakamura, Yoshitaka Ota, Jhana Young, Aurora Alifano, Ashley Apel, Allison Arbib, Lori Bishop, Mariah Boyle, Andrés M. Cisneros-Montemayor, Philip Hunter, Elodie Le Cornu, Max Levine, Richard S. Jones, J. Zachary Koehn, Melissa Marschke, Julia G. Mason, Fiorenza Micheli, Loren McClenachan, Charlotte Opal, Jonathan Peacey, S. Hoyt Peckham, Eva Schemmel, Vivienne Solis-Rivera, Wilf Swartz, T. 'Aulani Wilhelm. Committing to socially responsible seafood. Science 02 Jun 2017. Vol. 356, Issue 6341, pp. 912-913. DOI: 10.1126/science.aam9969
http://science.sciencemag.org/content/356/6341/912.full