EEUU.- Existe una tendencia en llevar la producción de alimentos de origen acuático de las jaulas, estanques o tanques a los discos petri de los laboratorios.

El pescado, moluscos y crustáceos constituyen parte importante de las dietas de billones de personas, y las prácticas pesqueras no sostenibles están diezmando las poblaciones de peces en todo el mundo. Para algunos la acuicultura es la respuesta, pero esta tiene algunos problemas ambientales. Esta es la razón por la cual algunos científicos, emprendedores, artistas y diseñadores han encontrado una solución radical: reemplazar las reces con discos petri.

La empresa New Wave Food, una start up con sede en San Francisco, tiene una ambicioso plan de crear carne de camarón sintético que no se pueda diferenciar del real. La empresa esta cerca de llevar su producto al mercado, y su éxito podría abrir el camino para que otros emprendedores ingresen a esta industria emergente.

Sin embargo, existen algunos desafíos técnicos que superar, y algunos expertos se preguntan si los alimentos de origen acuático cultivados en laboratorio no serán más que una novedad tecnológica.

En el año 2002, Morris Benjaminson, profesor emérito en la Touru University, recibió una pequeña subvención de la NASA para explorar la posibilidad de cultivar carne en laboratorio, con la idea de que los astronautas puedan usar la tecnología cuando esten en sus misiones espaciales. En su experimento, Benjaminson y sus colegas cortaron trozos del músculo de goldfish vivo y los sumergieron en suero de bovino fetal, un cóctel rico en nutrientes. Después de una semana, varios trozos de pescado crecieron 14% y parecian pequeños filetes.

Puede revisar el artículo “Meet the Radical Scientists Who Want to Grow Our Seafood In a Lab” aquí.