Newcastle, Reino Unido.- Un estudio respalda la teoría de que la manipulación del sedimento in situ por la percolación de agua de mar oxigenada, es capaz de incrementar la abundancia relativa, diversidad, capacidad metabólica y potencial funcional de las comunidades microbianas para la biorremediación de los efluentes de la acuicultura.

Las comunidades bacterianas presentes en los sedimentos marinos juegan significativos roles ecológicos y biogeoquímicos en la descomposición de la materia orgánica y el ciclo de nutrientes.

En los sistemas acuícolas intensivos, las altas cargas orgánicas y/o la acumulación de desechos sólidos frecuentemente pueden exceder la mineralización microbiana del sistema. Esto puede producir hipoxia en la columna de agua y liberar metabolitos tóxicos, que a su vez impactan en la salud y supervivencia de las especies en cultivo.

Los pepinos de mar son el foco de creciente atención como potenciales biorremediadores en los sistemas acuícolas debido a su capacidad de convertir las heces y restos de alimentos en biomasa secundaria de alto valor.

La combinación de tecnología de bioremediación (incremento del abastecimiento de oxidante) con la producción de organismos de alto valor (por ejemplo pepinos de mar) en los tratamientos de los efluentes de la acuicultura permanece como un concepto nuevo y no explorado.

Científicos de la Newcastle University, de la University of Edinburgh y de la Rhodes University (Sudáfrica) presentaron nuevos hallazgos mediante la caracterización de la diversidad, estructura y funciones metabólicas predichas de las comunidades microbianas presentes en el sedimento de los tanques de cultivo de Holothuria scabra, sujetos a regímenes redox.

Los científicos indican que la biorremediación exitosa de los efluentes de la acuicultura incluye acciones combinadas de un consorcio diverso de grupos funcionales de bacterias. Ellos destacan que las tecnologías de biorremediación de la acuicultura tienen como objetivo el optimizar:

a. Mineralización del carbono para minimizar la acumulación de lodo;

b. Tasas de nitrificación para mantener una baja concentración de amoníaco;

c. Productividad primaria para estimular la fijación del carbono; y

d. Mantener una comunidad diversa y estable donde las especies no deseadas no sean dominantes.

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