Maine, EEUU.- La tasa de supervivencia de los huevos fertilizados del salmón era de 80%, pero desde inicios del año 2000, los embriones del salmón comenzaron a morir en grandes cantidades y la tasa de supervivencia promedio bajó a alrededor de 50%.

Estudios previos han mostrado que un grupo de factores pueden impactar negativamente la calidad y la producción de huevos, incluido la nutrición, estrés, temperatura y el estado endocrino de la hembra.

Hasta hace poco, empresas como Cooke Aquaculture, con sede en New Brunswick, que realizan sus operaciones de cultivo en varios lugares en Maine, conocían poco sobre la razón por la cual unos huevos morían y otros sobrevivían, a pesar de provenir de la mismas líneas de hembras, cultivados bajos condiciones similares.

Un estudio de la University of Maine (UMaine) ha encontrado que dos hormonas juegan roles significativos para alcanzar una tasa de supervivencia de embriones de 80%. Heather Hamlin, profesor asistente de biología marina de la UMaine y Lee Anne Thayer, un candidato a doctor en ciencias marinas en la UMaine, publicaron sus hallazgos en la revista Aquaculture Research.

Durante los últimos cinco años, Hamlin y Thayer tomaron muestras de salmones del Atlántico de edades de 2-4 años en tres lugares: National Coldwater Marine Aquaculture Center gestionado por U.S. Department of Agriculture en el Center for Cooperative Aquaculture Research de UMaine en Franklin; y dos lugares gestionados por Cooke Aquaculture, un criadero en agua dulce en Bingham y uno de cultivo en jaulas en Eastport.

En su investigación, Hamlin y Thayer incubaron huevos fertilizados y monitorearon su desarrollo. Lo que ellos observaron fue el desarrollo de embriones con ojos en los huevos anaranjados brillante, un buen indicio de que los huevos van a eclosionar.

Para Hamlin y Thayer, el principal interés de su investigación fue el sistema endocrino, el cual incluye las hormonas, los tejidos que producen y los genes que la regulan. Debido a que las hormonas regulan una gran parte de la reproducción y el desarrollo embrionario y muchos otros sistemas, los científicos quisieron determinar si había una diferencia en los perfiles de las hormonas de las hembras que producían lotes de huevos con alta y baja tasas de supervivencia.

Los científicos encontraron que la hembras del salmón del Atlántico con los más altos niveles de 11-cetotestosterona, un andrógeno, y 17-beta estradiol, un estrógeno, probablemente producían embriones con un 80% de tasa de supervivencia.

El proyecto un el próximo paso natural en la investigación de Hamlin, que se concentró en la intersección de la endocrinología y la salud reproductiva.

En la disminución de las tasas de supervivencia de los embriones de salmón en New England, Hamlin vio su oportunidad de usar su experiencia en endocrinología y reproducción para ayudar a resolver uno de los mayores problemas que enfrenta una industria vital para la economía de Maine.

La disminución de la tasa de supervivencia de los embriones crea impredictibilidad, lo que genera que la empresa deba producir más huevos de los que necesita para asegurar un constante abastecimiento de salmón al mercado.

Hamlin enfocará su atención a los procesos hormonales relacionados con el desarrollo de los huevos, ovulación y postevolución. En la próxima fase de su investigación, Hamlin planea analizar los arreglos de transcriptos de mARN, o transcriptomas, en los tejidos del salmón del Atlántico de cultivo para ver que sistemas dentro del pez son los más estresados.

Referencia:
Thayer, L. R. and Hamlin, H. J. (2016), Investigating factors contributing to reduced embryo survival in farm-raised Atlantic salmon, Salmo salar L.. Aquac Res, 47: 3980–3989. doi:10.1111/are.12848
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/are.12848/abstract

Video: https://youtu.be/pxIGWluSeFA