Por Karla Navarro
Ensenada, México (Agencia Informativa Conacyt).- Ostiones, almejas, mejillones y en general los moluscos bivalvos, son popularmente conocidos por su atractivo gastronómico; sin embargo, otra de sus características destacadas es que son organismos filtradores y, por lo tanto, vulnerables a las toxinas que surgen en su hábitat de forma natural.

Entonces, ¿cómo garantizar que solo lleguen moluscos bivalvos libres de toxinas a los platos de los comensales? La respuesta está en los análisis para la detección de biotoxinas, como los realizados en el Laboratorio Ficotox del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE).

Estos análisis son indispensables para que las empresas pesqueras y acuícolas puedan conocer con certeza si sus productos cumplen con los estándares de inocuidad que obligatoriamente deben alcanzar para exportarlos a otros países u ofertarlos en el mercado nacional.

Los servicios del Laboratorio Ficotox se centran principalmente en la detección de toxinas de tipo amnésico (ácido domoico), toxinas de tipo diarreico (ácido okadaico) y toxinas de tipo paralizante, como la Gymnodinium catenatum.

El año pasado y como parte de un proyecto interinstitucional, el laboratorio recibió recursos procedentes del Fondo Institucional de Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación (Fordecyt) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que fueron destinados para la adquisición de equipo de vanguardia.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Ernesto García Mendoza, investigador del CICESE y responsable de Ficotox, comunicó que tras la inversión realizada, los objetivos están puestos sobre la obtención de certificaciones nacionales e internacionales que vendrían a potenciar el servicio que se brinda a los productores pesqueros y acuícolas de la región.

En busca de la certificación

Las certificaciones nacionales e internacionales permitirán al Laboratorio Ficotox tener una mayor capacidad para la recepción de muestras procedentes de áreas de producción de bivalvos, además de contribuir con el monitoreo de los cuerpos de agua donde se cultivan los moluscos.

El doctor Ernesto García explicó que el primer paso será actualizar la certificación que otorga la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y, posteriormente, buscar el reconocimiento de las entidades regulatorias de otros países a donde se exporta el producto.

La obtención de certificaciones implica la implementación de un estricto esquema de trabajo y control de laboratorio, puesto que es un sistema de gestión de calidad que debe garantizar la trazabilidad de todas las labores al interior de Ficotox.

“Es una norma de trabajo, la 17025, y con base en eso nos revisan y auditan. Una vez que nos aprueben estamos sujetos a auditorías constantes, tanto internas como externas, para mantener la calidad”, refirió el responsable del laboratorio.

Indicó que la rigurosidad en los procedimientos para obtener una certificación se deriva de que, a partir de que se recibe el reconocimiento, los resultados de los análisis son vinculantes para la toma de importantes decisiones, como declarar o levantar vedas sanitarias.

Ficotox, pieza clave para el sector productivo

Los productores pesqueros y acuícolas de la región no han sido solamente usuarios del Laboratorio Ficotox, sino que han participado de forma activa para su instalación y desarrollo, así como la adquisición de equipo a través del Comité Estatal de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California (CESAIBC).

El oceanólogo Sergio Guevara Escamilla, director de la empresa Acuacultura Integral de Baja California y expresidente del CESAIBC, subrayó la importancia de mantener el control de inocuidad de los productos para poder comercializarlos en el mercado nacional e internacional.

“El hecho de que tengamos un laboratorio en Ensenada nos posibilita el estar monitoreando en tiempo real para proteger la salud de nuestros consumidores”, enfatizó.

Comentó que, previo a la instalación de Ficotox o en los casos en los que se les exigen muestras certificadas, han recurrido al Laboratorio Nacional de Salud Pública, ubicado en la Ciudad de México, situación que complica los análisis por los tiempos de envío de muestras y el procesamiento para obtener resultados.

“Para nosotros Ficotox ha sido fundamental, incluso más allá de la reglamentación oficial de Cofepris que está en concordancia con las normas de FDA (Food and Drug Administration) en Estados Unidos, más allá de esta reglamentación, nosotros buscamos monitorear nuestro producto e independientemente de que actualmente no sea un resultado oficial reconocido, nos sirve por si existe algún problema, poder parar los embarques”, precisó el empresario.

Equipamiento y técnicas nuevas

Paralelo a la búsqueda de la certificación nacional e internacional, el Laboratorio Ficotox realiza la adquisición de equipo de vanguardia que impulsará la actualización de sus técnicas analíticas.

Ernesto García relató que desde 2010 trabajan con equipo de cromatografía de líquidos que ha sido útil para hacer análisis cuando se presentan florecimientos algales nocivos (FAN), combinado con técnicas de bioensayo en ratón.

El equipo adquirido recientemente consiste también en un cromatógrafo pero cuenta con un detector por espectrometría de masas, la técnica más moderna para la detección de toxinas de tipo diarreico y que eventualmente será usado para análisis de toxinas de tipo paralizante.

“Está migrando toda la cuestión del bioensayo en ratón hacia técnicas analíticas, con este nuevo equipo adquirido ya contamos con tres cromatógrafos de cromatografía líquida, uno de ellos asociado a un espectrógrafo de masas, es el equipo más moderno que nos ha llegado”, destacó.

El especialista del CICESE apuntó que el equipo permitirá no solamente mejorar el servicio que se brinda a los productores pesqueros sino también desarrollar investigación sobre toxinas nuevas o emergentes.

Colaboración interinstitucional

La prestación de servicios a la iniciativa privada, el monitoreo y la investigación son las tres líneas de trabajo bajo las cuales se rigen las labores de Ficotox.

Es por ello que investigadores del CICESE iniciaron la colaboración en un proyecto en el que participan también especialistas del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), el Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar) y la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

El doctor Ernesto García Mendoza informó que el proyecto fue aprobado el año pasado con financiamiento del Fordecyt y de ahí se contempló la adquisición de equipo para el Laboratorio Ficotox y laboratorios pertenecientes a las demás instituciones participantes.

“Estamos como grupo de investigación y queremos consolidar el conocimiento sobre ficotoxinas marinas aquí en la región noroeste del país y también equipar lo mejor posible los laboratorios que están asociados”, detalló.

Precisó que con el proyecto se busca apoyar al sector económico de acuacultura y pesquerías pero también generar información básica sobre ficotoxinas.

El proyecto tendrá una duración de tres años y actualmente está por terminar su primera etapa, por lo que se está realizando monitoreo de toxinas conocidas y emergentes de la región para el desarrollo de nuevos proyectos de estudio.

Mayor información del Laboratorio Ficotox: http://lab.cicese.mx/ficotox/