Castellón, España.- Un estudio concluye que el aditivo butirato puede restaurar el microbioma y perfil proteómico del intestino, y mejorar la resiliencia a las enfermedades en los peces marinos teleósteos alimentados con dietas basadas en insumos de vegetales terrestres.

El uso de los recursos marinos (principalmente pesca) como principal fuente de proteína y lípidos en los piensos acuícolas no es sostenible debido al estancamiento de las capturas. Este escenario ha forzado a la industria a explorar alternativas.

Ingredientes de origen vegetal vienen siendo usados para reemplazar las materias primas marinas al relativamente altos niveles en muchas especies de peces. Sin embargo, el la baja inclusión de harina y aceite de pescado son asociados con frecuencia con pobre crecimiento y supervivencia, enteritis o supresión inmune y calidad desigual. Además, el valor nutricional de los peces marinos de cultivo pueden ser afectados por el bajo contenido de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 cuando se usan bajos niveles de aceite de pescado.

Gracias a lo que se conoce sobre las consecuencias a largo plazo de las dietas basada en vegetales terrestres, existe un creciente interés para aditivos para los piensos de peces que ayuden a prevenir o reparar los efectos adversos de las dietas extremas. Además, la necesidad de encontrar potenciales sustitutos a lo antibióticos ha conducido al uso de aditivos de piensos funcionales que incluyen probióticos, prebióticos, simbiótico, inmunoestimulante, ácidos orgánicos, nucleótidos y hierbas medicinales.

La composición de la dieta, entre otros factores externos, puede afectar la composición de la microbiota intestinal. De esta forma, una dieta alta en proteínas, alta en grasas, prebióticos, probióticos y polifenoles puede inducir cambios en algunos grupos bacterianos.

Científicos del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC), Universidad de Valencia, Norel S.A. y BioMar R&D (Reino Unido) evaluaron si las dietas vegetales extremas inducen cambios en el proteoma del mucus intestinal, la microbiota autóctona del intestino y la susceptibilidad a las enfermedades, y si estos cambios pueden ser revertidos por la adición de butirato de sodio a las dietas.

Ellos realizaron tres diferentes pruebas usando la dorada (Sparus aurata) como modelo.

“Los resultados muestran que fuerzas opuesta fueron inducidas por los ingredientes vegetales de los piensos y la suplementación con butirato de sodio en la dietas de los peces” destacan.

Los científicos reportan que las dietas vegetales inducen altos niveles de infestación parasitaria que provocan caídas en el rendimiento del crecimiento, disminución de la diversidad de la microbiota intestinal, induce la dominancia del género Photobacterium, además de alterar el proteoma de la mucosa del intestino sugiriendo efectos adversos en la función intestinal. 

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