Foto: Frank M Greco

Piracicaba, Brasil.- Investigador desarrolla el primer mapa de vinculación genética para la gamitana (Colossoma macropomum), y estudió los genes asociados con la adaptación al clima y la falta de espinas intramuscular.

El cultivo de gamitana, también conocido como tambaqui o cachama, viene creciendo rápidamente en el Brasil y en los países de la cuenca Amazónica, debido a que tiene un rápido crecimiento, tolerancia a la pobre calidad del agua y es aceptado por el consumidor.

A pesar de la importancia de la gamitana, se han realizado pocos estudios genéticos. Los estudios genéticos para la gamitana de cultivo y silvestre necesitan un enfoque holístico para enfrentar los desafíos ecológicos y de mercado en la acuicultura.

Los enfoques basados en estudios genéticos han proveído importantes herramientas para entender la dinámica de las poblaciones, la adaptación local y la funciones de los genes para mejorar las estrategias de selección a ser aplicados en los programas de mejoramiento.

La reciente introducción de la gamitana en varias regiones de Brasil puede crear nuevos modelos de variaciones adaptativas. Las identificación de estas variaciones en especies no modelos han sido particularmente un desafío.

José de Ribamar da Silva Nunes, de la Escola Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, elaboró una tesis doctoral donde aplica los enfoques de secuenciamiento de próxima generación y secuenciamiento por genotipo para proveer avances en el conocimiento genético para estudios de gamitana.

Mediante el enfoque de secuenciamiento por genotipo, elaboró un panel de Polimorfismo de nucleótido simple (SNP) de alta densidad que permitió el desarrollo del primer mapa de vinculación genética, y estudios asociados con variables ambientales, adaptación local y a falta de espinas intramusculares, usando a la gamitana como modelo. 

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