Melbourne, Australia.- La mitad de los salmones de cultivo son en parte sordos debido a las elevadas tasas de crecimiento en la acuicultura, concluye una nueva investigación. Los resultados ahora ofrecen un mejor entendimiento de los efectos de una deformidad del oído interno común, y algunas acciones específicas que se deben tomar para mejorar el bienestar.

El año pasado un equipo de científicos de la University of Melbourne demostraron que la pérdida de audición en los peces de cultivo es causado por una deformidad del oído interno, y ahora ellos han vinculado esa deformidad a la rápida tasa de crecimiento de los peces.

Los otolitos son diminutos cristales en el oído interno de un pez, que tiene como función detectar el sonido, así que un pequeño cambio puede causar problemas auditivos masivos.

La deformación fue registrada por primera vez en la década del 60, pero el equipo de científicos fue el primero en demostrar que afecta a más del 85% de los peces producidos a nivel mundial.

La causa de la deformidad de los otolitos ha sido un misterio de más de 50 años, dijo el autor líder Tormey Reimer de la Escuela de Biociencias de la University of Melbourne.

“Observamos más de 1000 otolitos de peces cultivados en Noruega, Chile, Escocia, Canadá y Australia, y encontramos que esta deformidad era extremadamente común, pero sólo en peces de cultivo” dijo Reimer.

“Luego encontramos que podríamos reducir la incidencia de la deformidad reduciendo la rapidez con que un pez crece. Los peces de más rápido crecimiento tienen tres veces más probabilidades de sufrir que los más lentos, incluso a la misma edad. Un resultado tan claro sin precedentes”.

Los otolitos normales están hechos de mineral “aragonita”, pero los otolitos deformados están parcialmente hechos de “vaterita” que es más ligero, más grande y menos estable. El equipo mostró que los peces afligidos con vaterita pueden perder hasta el 50% de su audición.

El co-autor del estudio, Dr. Tim Dempster manifestó que la deformidad es irreversible, y sus efectos sólo empeoran con la edad.

“Estos resultados plantean serias dudas sobre el bienestar de los peces de cultivo. En muchos países, las prácticas de cultivo deben permitir las ‘cinco libertades’, que son libres de hambre o de sed; libre de incomodidad; libre de dolor, lesión o enfermedad; libre de expresar un comportamiento normal; y libre de miedo y angustia” dijo Dempster.

“Producir animales con deformidades viola dos de estas libertades: libre de enfermedades y libre de expresar un comportamiento normal. Pero las piscigranjas son ambientes muy ruidosos, por lo que algunas pérdidas auditivas pueden reducir el estrés en criaderos y jaulas marinas. Aún no sabemos qué significa este nivel de pérdida de audición para la producción”.

Referencia:
Tormey Reimer, Tim Dempster, Anna Wargelius, Per Gunnar Fjelldal, Tom Hansen, Kevin A. Glover, Monica F. Solberg, Stephen E. Swearer. Rapid growth causes abnormal vaterite formation in farmed fish otoliths. Journal of Experimental Biology 2017 220: 2965-2969; doi: 10.1242/jeb.148056
http://jeb.biologists.org/content/220/16/2965