EEUU.- Los científicos que siguen de cerca la supervivencia del salmón en el río Sacramento enfrentaban un gran dilema: a las mismas altas temperaturas en las que los huevos de salmón sobreviven en el laboratorio parece matar a muchos de los huevos en el río.

Ahora los científicos de NOAA Fisheries y de la University of California en Santa Cruz han resuelto el dilema, desarrollando nuevas ideas de cómo el tamaño del huevo y el flujo del agua afecta la supervivencia de la puesta de huevos de los peces. Ellos encontraron, que los huevos con mayor tamaño necesitan de un mayor flujo de agua para proveerles de oxígeno y sacar los desechos.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Ecology Letters. NOAA Fisheries está usando los hallazgos para mejorar la protección de los peces en el río Sacramento.

“Nuestro modelo, basado en una búsqueda de literatura de estudios de laboratorio, predijeron que las temperaturas en la parte superior del río desde 1996 nunca serían lo suficientemente cálidas para causar la mortalidad de los embriones del salmón” dijo Benjamin Martin, científico en NOAA Fisheries y autor líder del estudio. “Pero los datos de los estudios de campo en el río Sacramento indican que en algunos años, la mortalidad relacionada a la temperatura excedió el 75%, por ejemplo en 2014-2015”.

Los científicos frecuentemente usan los estudios de laboratorio para estimar cómo las especies responderán a las elevadas temperaturas. Los resultados de este estudio revelan que los peces pueden responder a la temperatura de forma diferente en el campo que en el laboratorio. Conocer las causas de estas diferencias puede ayudar a los científicos a mejorar sus predicciones de cómo la temperatura afecta los huevos de los peces en ambientes diferentes. “Quisimos conocer por qué los huevos de salmón tienen mucho menor tolerancia termal en el campo, comparado al laboratorio” dijo Martin. “Hipotetizamos que la razón por la cual los huevos del salmón mueren en el río se debe a que no tienen oxígeno suficiente”.

Las temperaturas externas gobiernan los procesos biológicos de los huevos y embriones del salmón. Conforme el agua se calienta sus metabolismos se incrementan, demandando más y más oxígeno. A diferencia de los peces juveniles y adultos, los huevos no se pueden mover y no tienen un sistema respiratorio o circulatorio desarrollado. Además, ellos dependen del flujo del agua para el abastecimiento del oxígeno y acarreen los desechos.

Después del análisis de los datos de campo, los científicos encontraron diferencias fundamentales entre las condiciones en el laboratorio y las condiciones que afectan los huevos en la naturaleza.

Los estudios de laboratorio que estiman la tolerancia de la temperatura de los huevos del salmón Chinook se realizan con un flujo de agua sobre los huevos dos o tres veces más rápido que los huevos del salmón típicamente experimentan en la naturaleza. El movimiento más rápido del agua provee más oxígeno a los huevos en el laboratorio, permitiéndoles sobrevivir a temperaturas más altas.

Los científicos emplearon conceptos de física para desarrollar un modelo para determinar cuánto oxígeno puede proveer el flujo del agua a los huevos de los peces, dependiendo de su velocidad.

Referencia:
Martin, B. T., Pike, A., John, S. N., Hamda, N., Roberts, J., Lindley, S. T. and Danner, E. M. (2016), Phenomenological vs. biophysical models of thermal stress in aquatic eggs. Ecol Lett. doi:10.1111/ele.12705
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/ele.12705/abstract