Brasil.- La piscicultura brasileña va a obtener una importante herramienta para su manejo y mejoramiento genético. Las investigaciones están finalizando el secuenciamiento de genoma de dos peces nativos más producidos: el tambaqui (Colossoma macropomum) y doncella (Pseudoplatystoma punctifer).

El trabajo se realiza en el marco de la Rede Genômica Animal coordinado por Embrapa y que reúne a instituciones  de investigación de todo Brasil, informó Pantanal News. El genoma es el conjunto de información genética codificadas en el ADN de un organismo, dentro de las cuales se encuentran los genes que afectan las características de interés productivo, como la calidad de la carne y la ganancia en peso.

Además de la relevancia para la cadena productiva, el secuenciamiento del genoma del tambaqui (gamitana o cachama) y de la doncella (cachara o surubí) será bastante importante para las investigaciones científicas en diversas áreas, debido a que esas especies son representativas de las diferentes órdenes: los Characiformes (peces de escama) y los Siluriformes (peces de cuero). Los resultados obtenidos permitirá que los genomas secuenciados sirvan de referencia para los estudios de otras especies semejantes pertenecientes a las dos órdenes.

“Precisamos dar los saltos tecnológicos para aumentar la productividad de tambaqui y de la cachara en sistemas de producción en cautiverio y las herramientas genómicas van a ayudar a alcanzar este objetivo” dijo el biólogo Eduardo de Sousa Varela, del área de genética de Embrapa Pesca e Aquicultura, que participa en el trabajo de secuenciamiento de los peces.

Para los piscicultores, el conocimiento del genoma les permitirá hacer importantes avances en el manejo genético de los planteles de reproductores de ambas especies. Debido a la falta de buenas herramientas y procesos adecuados para el control genealógico de los reproductores, los productores de alevinos pueden frecuentemente efectuar emparejamientos entre los peces emparentados, y consecuentemente obtener animales con deformaciones y bajo rendimiento reproductivo, entre otros problemas genéticos.

“Las informaciones que están siendo obtenidas por el equipo serán utilizadas inicialmente para generar herramientas moleculares para el manejo genético de los planteles de reproductores de los productores que trabajan con esas especies” explicó Alexandre Rodrigues Caetano, científico de Embrapa Recursos Genéticos e Biotecnologia y coordinador da Rede Genômica Animal.

Con los genomas secuenciados, el análisis genético en el futuro permitirá detectar la relación parental entre los animales y recomendar al productor a los mejores parejas que deben formarse, favoreciendo el distanciamiento genético entre los reproductores y las características de los animales que son emparejadas. “Con las informaciones que están siendo generadas, además de la organización de los cruce, el mejoramiento genético de los peces podrán en el futuro utilizar métodos avanzados, como la selección genómica, para generar líneas más productivas y adaptadas a los sistemas de producción en cautiverio” informó Caetano.

Otro enfoque de los trabajos de investigación es el desarrollo de herramientas para la identificación de híbridos. En condiciones de cautiverio, es común el cruzamiento de especies diferentes, llamados híbridos interespecíficos. Esta práctica ocurre especialmente entre los surubi: las cacharas pueden ser cruzadas con pintados, o con jundiás de la amazonía; y entre los peces redondos: cruzamiento entre los tambaquis y caranhas o tambaquis y pacus. Los resultados de estas uniones, pintacharas y tambacus, por ejemplo, han sido ampliamente utilizados para el engorde, y excepcionalmente pueden ser usados como reproductores por algunos productores, debido a que son robustos. Con cada nueva generación, se hace más difícil saber si el animal es puro o híbrido, generando una gran dificultad para el control del perfil genético de los reproductores.