COQUIMBO (Boletín UCN).- Un importante acuerdo en virtud del cual la Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos de la Xunta de Galicia, España, y nuestra Casa de Estudios, se comprometen a una colaboración conjunta en materia pesquera y acuícola, destinada a abordar proyectos de investigación, llevar a cabo transferencia de tecnología y estudiar, elaborar y aplicar un exhaustivo y riguroso plan de formación.

 

El acuerdo – en estricto rigor llamado Memorando de Entendimiento de Cooperación - fue ratificado hoy en la milenaria ciudad de Santiago de Compostela, por Carmen Gallego Calvar, Conselleira de Pesca y Asuntos Marítimos de la Xunta de Galicia, y Luis Moncayo Martínez Vicerrector de la Universidad Católica del Norte – Sede Coquimbo, en el marco de una ceremonia que contó con la presencia del Intendente Ricardo Cifuentes y que forma parte de las actividades programadas dentro de la gira que está realizando por Europa y China una comitiva encabezada por el Gobierno Regional e integrada por empresarios y representantes del mundo académico de la región.  
 
Mediante este convenio, ambas instituciones se comprometen a “propiciar, en materia de investigación, el traspaso de conocimientos y la transferencia de tecnologías; cooperar con terceros países en materia de formación y capacitación pesquera y acuícola”; y patrocinar “los encuentros empresariales en materia pesquera y acuícola”. Esta colaboración, precisa el documento, “estará fundamentada en la solidaridad, la cooperación, la complementariedad,  la reciprocidad y la sustentabilidad”.
 
Junto con este Memorando de Entendimiento de Cooperación, la Conselleira de Pesca y Asuntos Marítimos de la Xunta de Galicia, a través de su  Centro de Investigaciones Marinas, y la Universidad Católica del Norte firmaron un Acuerdo de Participación de Empresas. Esta alianza se enmarca dentro del desarrollo del proyecto FONDEF D06I 1056 “Análisis y depuración de toxinas lipofílicas, ácido domoico y amargo que permita la exportación de Macha (Mesodesma donacium) y Almeja (Mulinia edulis) a mercados europeos desde Bahía Coquimbo”, liderado por el Dr. Eduardo Uribe Tapia, investigador de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN. En este contexto, el Centro de Investigaciones Marinas contribuirá con aportes valorizados por un monto de 38.500 euros consistente en análisis de toxinas marinas, modelizado matemático y horas profesionales.
 
Aportes económicos y sociales
En sus 20 km de extensión, la Bahía de Coquimbo tiene un potencial de extracción anual de 2000 toneladas de machas, provenientes de áreas de manejo, más un banco aún no explotado de almeja que da trabajo a 400 pescadores artesanales. Sin embargo, la extracción de estos recursos ha estado restringida en los últimos años, debido a la presencia de organismos microscópicos pero a la vez muy dañinos llamados dinoflagelados y diatomeas. En el caso de los primeros, están asociados a la producción de toxinas lipofílicas (diarreicas); las diatomeas, tanto, se relacionan con la producción de ácido domoico (toxina amnésica)  o con la presencia de sabor amargo en los moluscos. “Estos episodios tóxicos o nocivos han afectado negativamente la economía de los pescadores pertenecientes al área de manejo y han generado problemas a las empresas elaboradoras, las que al no tener un suministro constante del recurso están perdiendo sus clientes”, subraya el Dr. Eduardo Uribe, y señala que, como resultado del proyecto FONDEF que encabeza, se espera “contribuir al desarrollo científico mundial al desarrollar investigaciones de perfiles de toxinas lipofílicas, ácido domoico y nuevos compuestos químicos en células fitoplanctónicas y bivalvos bentónicos intoxicados en Bahía Coquimbo. Estos resultados serán de gran utilidad debido a que los perfiles toxicológicos pueden ser diferentes para cada organismo dependiendo, por ejemplo de  su interacción con el medioambiente”.
 
Estos avances podrán ser utilizados para la toma de decisiones regulatorias en reuniones de la Comisión del Codex Alimentarius perteneciente a FAO o en los Programas de Floraciones Algales Nocivas de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental perteneciente a UNESCO, como por ejemplo aportar datos que permitan retirar las pectenotoxinas como agente causal de envenenamiento diarreico para el hombre o identificar el compuesto químico asociado a microalgas del género Rhisosolenia que producen el sabor amargo en los bivalvos.
 
En el ámbito nacional, estas investigaciones podrán proteger los resultados de proyectos del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y tecnológico, FONDEF,  dedicados a cultivo de bivalvos enterradores (D02I1131, AQ04I1022 y D98I1081), fundamentalmente porque para su escalamiento productivo se requerirá “la utilización de zonas aptas para el cultivo, conocer los riesgos asociados a los problemas de intoxicación de bivalvos y soluciones tecnológicas para asegurar la cosecha y elaboración de productos a partir de estos recursos”, precisa el científico.
 
Además, los resultados contribuirán al desarrollo de nuevas metodologías y sistemas de depuración, incluyendo una pequeña estación depuradora para eliminar bacterias, virus y hongos, para asegurar la calidad microbiológica y proporcionar un suministro continuo de este recurso bentónico. Así, el proyecto contribuirá a que las familias pertenecientes a las Asociaciones de Pescadores Artesanales y Buzos Pescadores distribuidas en Bahía Coquimbo puedan acceder a ingresos estables, mejorando su calidad de vida.
 
Por otra parte, la iniciativa también tendrá un impacto positivo en el ámbito económico, ya que la empresa de Alimentos Multiexport S.A, asociada a la ejecución del proyecto, dispondrá de tratamientos específicos para enfrentar la presencia de toxinas amnésicas o lipofílicas en sus productos, que aseguren la elaboración de sus productos, mantener sus procesos productivos y realizar en forma continua sus negocios.