El Dr. Hilmar Hinz, del proyecto LINKFISH, explica cómo ayudará su investigación a entender mejor la manera en la que las características específicas de los hábitats de macroalgas pueden contribuir al desarrollo de poblaciones de peces juveniles.

 

Mientras que la importancia del fitoplancton (microalgas) como productor principal para los ecosistemas costeros y, por tanto, para la producción pesquera, está bien documentada, el grado de importancia de las macroalgas y algas en la preservación de las poblaciones de peces sigue sin conocerse con precisión. Gracias al proyecto LINKFISH, ahora se entiende mejor cómo las características específicas de los hábitats de macroalgas pueden contribuir al desarrollo de las poblaciones de peces juveniles.

Según el Dr. Hilmar Hinz, becario del programa Marie Curie en el Instituto Español de Oceanografía, cuya investigación cuenta con el apoyo del proyecto LINKFISH (Investigating the link between sub-littoral algae habitats and fish communities in the Mediterranean Sea), financiado con fondos europeos, el desconocimiento de los ecosistemas de macroalgas por parte de los científicos hace que le presten una atención escasa. La mayor parte de los esfuerzos de investigación en el Mediterráneo se han concentrado hasta el momento en los pastos marinos o en sistemas demersales más profundos, mientras que los hábitats de algas han sido menos estudiados a pesar de ser igualmente extensos.

Para llenar este vacío de conocimiento y contribuir al enfoque ecosistémico a la gestión pesquera, que tiene como objetivo identificar, conservar y restaurar hábitats críticos para los peces con el fin de regenerar y mantener sus poblaciones, el Dr. Hinz ha llevado a cabo una investigación en el laboratorio y realizado inmersiones en distintos puntos del Mediterráneo para analizar estos hábitats, su productividad y la biodiversidad de la fauna bentónica asociada, para determinar también el aporte energético de las algas a los peces juveniles.

Finalizado en mayo, el equipo del proyecto se centró en los hábitats de los sistemas de aguas poco profundas (Cystoseira) para su trabajo experimental, debido a su trazabilidad, aunque también investigó dos sistemas de aguas profundas (Osmundaria: Phyllophora y Peyssonnalia) muy extendidos en el Mediterráneo. En esta entrevista concedida a la revista de resultados research*eu, el Dr. Hinz habla largo y tendido sobre la importancia de su investigación y su contribución para poder entender la ecología de los hábitats de macroalgas.

¿Cuáles son los objetivos principales del proyecto?

El objetivo principal del proyecto es entender la importancia de las macroalgas como hábitat esencial de los peces juveniles en los sistemas litorales del Mediterráneo.

Sabemos que la mayoría de los ecosistemas costeros del Mediterráneo son oligotróficos, lo que significa que hay muy pocos nutrientes en el agua y por lo tanto la producción de plancton (microalgas) es relativamente baja en comparación con otras regiones como los mares del norte de Europa. Las macroalgas y los pastos marinos son los principales productores de materia orgánica y por consiguiente son la principal fuente de producción biológica que sustenta las cadenas tróficas costeras. Acogen una microfauna diversa que consiste principalmente en crustáceos diminutos que constituyen una fuente primaria de alimento para los peces juveniles y pequeños, además de proporcionar un refugio estructural frente a depredadores más grandes.

Nuestra investigación trata de evaluar qué especies de algas y qué tipo de fauna asociada pueden ser particularmente importantes como aporte energético para los peces juveniles y pequeños. Los hábitats de algas costeros están sometidos a una presión creciente, y hasta ahora el conocimiento sobre su importancia funcional sigue siendo incompleto. Esperamos que nuestro proyecto sea capaz de añadir algunos detalles importantes que puedan ser útiles en el futuro para evaluar la calidad de los hábitats de las aguas de la Europa mediterránea.

¿Cómo explica la actual falta de investigación dedicada a los hábitats de macroalgas?

En el Mediterráneo, la investigación sobre sistemas costeros se ha centrado principalmente en praderas de pastos marinos, sistemas demersales más profundos y zonas marinas protegidas. Los hábitats de arrecifes rocosos donde abundan las algas, a pesar de su proximidad a la costa y la explotación intensiva por el hombre, no se han estudiado de una forma tan exhaustiva, y menos en relación con su importancia para los peces. Esto es porque el estudio de peces juveniles en litorales rocosos plantea dificultades logísticas importantes: los juveniles con un tamaño de 2-6 cm no son fáciles de capturar y no se pueden usar métodos de pesca tradicionales con redes de arrastre o de enmalle.

¿Cuál fue la metodología empleada en esta investigación?

El proyecto contaba con varios componentes. Hemos tratado de combinar estudios observacionales de campo con experimentos de laboratorio. La parte de observación del estudio se ha completado, mientras que la parte experimental todavía sigue y la continuará la institución anfitriona cuando finalice la financiación de mi beca de investigación Marie Curie.

La realización de los estudios observacionales requirió varios estudios de campo intensivos y la recogida de muestras de peces y algas mediante inmersiones submarinas. Se realizaron observaciones in situ de peces y algas buceando a lo largo de transectos para identificar los distintos hábitats de algas propicios para la presencia de peces juveniles, y se determinó la dieta, el estado y la firma isotópica de clases de peces juveniles de diferentes tamaños en regiones con distinta cobertura de algas.

En los experimentos de laboratorio estamos tratando de probar los patrones que observamos allí mismo pero de una manera más controlada para obtener una mejor comprensión de la relación mecanicista entre las algas, su fauna asociada y los peces en concreto.

¿Qué ha descubierto con respecto a la dependencia de los peces juveniles en relación con las macroalgas?

Acabamos de obtener los primeros resultados y estamos todavía en la etapa de análisis, pero parece que algunos tipos de algas, especialmente las algas que son duraderas y estructuralmente complejas como la Cystoseira, contienen una mayor densidad de presas en comparación con morfotipos de algas menos estructurados. Esto significa que el potencial de alimentación, y por lo tanto la calidad del hábitat para los peces jóvenes, está relacionado con la composición de las algas. Hasta ahora, nuestras observaciones parecen indicar que, cuanto más rica y compleja sea una comunidad de algas, mayor será la densidad de presas y peces juveniles. Todavía tenemos que describir los mecanismos que regulan este hecho, ya que las algas también pueden servir como refugio para los peces, y las densidades más altas observadas en estos hábitats más complejos también podrían estar asociadas a una depredación menor. Esperemos que los resultados de los experimentos de laboratorio en curso arrojen algo de luz sobre este aspecto.

¿Y cuáles son las amenazas potenciales para estas macroalgas?

Las macroalgas se encuentran predominantemente en el litoral rocoso. Debido a su proximidad a las actividades humanas, están sometidas a una creciente presión antropogénica y por lo tanto son más propensas a que les afecten los cambios ambientales. Algunas algas como el género Cystoseira que mencioné antes están escaseando y han desaparecido en muchas costas del Mediterráneo debido al empeoramiento de la calidad del agua originado por la creciente urbanización de las zonas costeras.

Además, las comunidades de algas sufren la presión causada por la introducción de especies exóticas en el Mediterráneo. Por ejemplo la quimera común (Chimaera monstrosa), un pez herbívoro que se alimenta en gran medida de algas, es capaz de transformar áreas cubiertas anteriormente de algas sanas en roca estéril con sólo una fina capa de pasto, lo que acarrea consecuencias obvias para otros peces. La introducción de especies exóticas de algas también influye en la composición general autóctona de las comunidades de algas, y ello comporta consecuencias aún desconocidas para otros componentes del ecosistema.

El proyecto finalizará en mayo. ¿Cómo espera que sus resultados influyan en el enfoque ecosistémico para la gestión pesquera?

Esperamos poder destacar la importancia de determinados hábitats de algas para los peces juveniles. Sobre la base de este trabajo, podríamos clasificar la calidad de los hábitats costeros de los peces juveniles a mayor escala e incorporarlo a planes de gestión espacial. Al ampliar este conocimiento, esperamos ser capaces de sensibilizar a los actores marinos y al público en general sobre el valor de estos hábitats y también que se pongan en marcha iniciativas de conservación que ayuden a preservar estos ecosistemas y asegurar la producción pesquera futura.

¿Cuáles son sus planes de investigación para el futuro?

Permaneceré en España para continuar mis investigaciones, ya que me han concedido una beca en el marco del plan de financiación estatal Ramón y Cajal. Estoy pensando en seguir esta nueva línea de investigación que se ha abierto ante mí como resultado de la financiación de la beca de investigación Marie Curie. Además pretendo seguir participando en proyectos comunitarios relacionados con la pesca y continuar mi investigación sobre los efectos de la pesca en los ecosistemas bentónicos.

Fuente: Basado en una entrevista publicada en el número 43 de la revista de resultados research*eu.

Fuente: CORDIS