Lima, Perú (El Peruano).- La biodiversidad de nuestro mar ha sido reconocida mundialmente y ha convertido al Perú en uno de los más ricos del planeta. Es por ello que la solución a la falta de alimentos en el mundo podría estar en nuestras aguas y recursos, como lo sostiene la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), Elena Conterno.

¿Cuál ha sido el desempeño del sector pesca en 2013?

-Más que hablar de lo ocurrido el año pasado, creo que debemos enfocarnos en lo que será este 2014, un año que asoma con mejores perspectivas.
Uno de los problemas que se suscitaron fue la calidad de la biomasa, pero quedó claro que ésta se encuentra en un excelente nivel. En ese sentido, el Instituto del Mar Peruano (Imarpe) ha sido muy precavido con el establecimiento de las cuotas. La política tradicional ha sido dejar entre cuatro millones y seis millones de toneladas en el mar. En la última temporada se dejaron ocho toneladas.

Considero que estas medidas se tomaron pensando en 2014 y, en este año, el nivel de las cuotas de anchoveta se regularizarán. Esto es saludable.

En el caso del jurel, las investigaciones realizadas por el Imarpe demostraron que nuestro stock de este recurso se ha manejado adecuadamente, se mantiene saludable con respecto al stock que presenta, por ejemplo, Chile.

En el caso del atún, ya contamos con más embarcaciones peruanas con las licencias respectivas y hay un remanente en la capacidad de bodega que esperamos se licite para que el Perú tenga un mayor nivel de pesca de este recurso.

¿Cómo se han mostrado los resultados en cuanto a producción y exportación?

En lo que respecta a consideramos que hay una cierta mejoría con relación a lo producido en 2012. No obstante, estamos lejos de los niveles alcanzados en 2011.
En cuanto a las exportaciones de harina y aceite de pescado, en 2013 se produjo una caída de ingresos al haberse registrado solamente 1,700 millones de dólares en ventas, cuando en 2012 éstas superaron los 2,200 millones de dólares.
No obstante, tenemos la confianza de trabajar juntos en el ordenamiento del sector, de tal manera que cumplamos a cabalidad con la normativa internacional y así ser cada vez más competitivos.

¿Cuál es la tendencia en lo que a alimentación se refiere?

-Vivimos en un mundo cada vez más preocupado por el aspecto nutricional. Las personas tienden a mejorar sus hábitos alimenticios y por ese motivo buscan productos cada vez más sanos y de alto contenido proteínico.

En ese sentido, el pescado es una excelente alternativa y en particular los denominados pescados azules, pues son muy nutritivos y cuentan con los elementos necesarios para que las personas se alimenten y se beneficien de ellos. El Perú tiene la bendición de contar con uno de los mares más ricos del mundo en recursos ictiológicos.

Las empresas han hecho grandes esfuerzos para elaborar productos que cumplan con estas condiciones y, bajo esa perspectiva, especies como la anchoveta y la sardina ya se comercializan en el mercado de consumo humano bajo diversas presentaciones y preparaciones.

¿Ha aumentado el consumo directo de la sardina y de la anchoveta?

-La sardina peruana es el segundo pescado de mayor consumo en las mesas peruanas, por detrás del jurel. Ya tiene una presencia importante. Sin embargo, dada la riqueza de nuestro mar en lo que al recurso anchoveta se refiere y conocidas sus propiedades alimenticias, este pescado comienza a escalar en la tabla de consumo y poco a poco va ganando preferencias entre los consumidores. El solo hecho de tenerlo en conservas permite distribuirlo por todo el país.

¿A cuánto asciende actualmente el consumo humano de pescado en el país?
-Para tener una idea de la importancia que tiene este recurso en la dieta de la población, el consumo humano anual asciende a alrededor de 600 mil toneladas al año y de este total, aproximadamente 120 mil toneladas corresponde al recurso anchoveta.

Sin embargo, el potencial es muy grande, pero esta es una labor muy importante que el sector privado y el Gobierno vienen realizando para mejorar la calidad alimentación de la población y, dentro de este marco, el pescado cumple una función fundamental.

¿Cuál es el futuro de la acuicultura en nuestro país, considerando que contamos con las condiciones necesarias para el desarrollo de este sector?

Efectivamente. La acuicultura es una de los sectores que mayor proyecciones de desarrollo tiene y que concita la atención de los inversionistas.

El año pasado, por ejemplo, la producción total acuícola alcanzó las 90 mil toneladas. No obstante, si comparamos estas cifras con las registradas por Chile (630 mil toneladas) y Ecuador (270 mil), pues todavía tenemos mucho camino por recorrer.

Nuestra acuicultura se concentra básicamente en especies como las conchas de abanico y langostinos, además de paiche, trucha y tilapia. No obstante, sería importante que los esfuerzos también se concentren en el cultivo de especies con mayor demanda en el mercado, razón por la cual las inversiones deben comprender desarrollo tecnológico que impulsen dicho cultivo.

Diversificación de mercados

La presidenta de la SNP sostuvo que China continúa siendo el principal mercado para las exportaciones peruanas de harina de pescado.

"No obstante, la harina de pescado tiene una incidencia muy importante en la productividad de la acuicultura, por lo que, si bien es cierto China el principal comprador, nuestra harina de pescado se comercializa a alrededor de 30 países en el mundo", expresó Conterno.

El sector pesquero generó unos 221 mil puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, durante el 2013 y aportó un 1,7% al Producto Bruto Interno (PBI), informó hoy la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP).

La ejecutiva precisó que la actividad extractiva generó alrededor de 83,000 empleos directos y 25,000 indirectos. "Asimismo, la actividad manufacturera creó alrededor de 38,000 puesto de trabajo directos y 75,000 indirectos."