Chile posee la no despreciable suma de más de seis mil kilómetros de costa. Por ello, trabajar con los recursos que nos entrega el mar es necesario, pero de un alto costo ambiental. Por fortuna el cobre está ayudando a hacerlo de una manera más sustentable.

El cobre juega un rol esencial en un montón de áreas que el mundo necesita solucionar: crisis energética, calentamiento global, acceso a electricidad, seguridad sanitaria, etc. Pero quizás no sabías que también se está metiendo en el mundo de la seguridad alimenticia, especialmente cuando se trata de la acuicultura.

Porque cuando de crisis alimentaria se trata, el cultivo de peces juega un papel muy importante, ya que es una de las formas de crear comida más eficientes que existen, si se hace bien. Esto, ya que la alimentación del pez se transforma rápidamente en peso, a diferencia de la cantidad de comida necesaria para alimentar una vaca, un cerdo o una gallina.

Aunque también tiene sus problemas: genera residuos tanto de materiales (como mallas de nylon, jaulas, etc.) como orgánicos (el alimento de los peces, uso de antibióticos, etc.). Además, su uso se sobreexplota en algunas zonas, especialmente cuando se trata de salmón y al final termina transformándose en un trabajo poco sustentable.

Cobre en la acuicultura

Y quien puso los ojos sobre ese tema fue Ecosea, una empresa que llevó el cobre a la acuicultura y con resultados sorprendentes. En pocas palabras, esta innovación se trata de incorporar aleaciones de cobre en la acuicultura, a través de alambrones fabricados con este mineral para crear las jaulas que albergan a los peces. La gracia es que esto permite hacer sistemas sumergibles, autónomos, manejados a control remoto en zonas que estén alejadas de zonas protegidas como ventisqueros, fiordos, etc., entre muchas otras ventajas más.

Esto se debe a que el cobre tiene propiedades bastante únicas para acuicultura. Por ejemplo, el alambre que se obtiene es de cuatro milímetros, algo que para la industria se traduce en un elemento muy resistente. Además, posee una larga duración, con una vida útil de entre seis u ocho años.

¿Qué problemas resuelve?

Por cierto, otra gracia que posee es que llega a entregar soluciones a un rubro que de verdad las necesita, como es el caso de la industria del salmón en Chile, que ha atravesado por dos crisis importantes durante los últimos diez años. Pero, ¿Cuáles son los problemas concretos que enfrenta la acuicultura? Y aún más importante, ¿Cómo los soluciona Ecosea?

Para saber más al respecto hablamos con Victor Pérez, gerente de Planificación Comercial y Desarrollos de Mercados de Codelco e impulsor de esta iniciativa desde sus inicios (hace ya diez años). Lo primero que nos explica es que “hay una saturación de la acuicultura en zonas controladas o ‘calmas’ y es necesario desarrollar una cultura 2.0. Principalmente que apunte a utilizar el potencial de cultivo mar adentro (ya que las zonas sobreexplotadas son las más cercanas a la costa)”.

En ese sentido, las jaulas de cobre permiten generar mejores condiciones de cultivo para los peces, pero por sobre todo, abrir nuevas zonas geográficas de cultivo.

Otra propiedad notable del cobre es que permite una calidad de oxigenación óptima. Eso se debe a que impide el crecimiento del biofouling (acumulación de microorganismos) alrededor de la malla, por lo tanto no crecen algas ni moluscos. Eso al final implica un mejor flujo de agua y, por ende, la calidad de oxigenación para los peces también.

También está el tema de la seguridad. Una de las razones por las que la acuicultura a mar adentro no es muy popular, es por las fuertes corrientes de agua y los depredadores. Las fuerzas del mar son capaces de destruir las mallas tradicionales hechas de nylon o de crear bolsones (que son deformaciones en las jaulas a partir de los impactos de las corrientes, que al final se convierten en menores espacios de cultivo). Por su parte, los depredadores, como lobos de mar o tiburones, también hacen de las suyas con las jaulas tradicionales, pero cuando se trata de cobre, su rigidez impide que causen problemas.

Una jaula medioambientalmente amigable

El hecho de no generar basura orgánica, que es el biofouling, soluciona en parte el tema de recambio de redes, lo que al final significa evitar una mayor creación de desechos. Algo similar pasa con los antibióticos: al tener una calidad de agua mejor, la carga de antibióticos a los que se someten los salmones o cualquier especie es mucho menor.

“Entonces, generamos condiciones que en la práctica combinan una especie de caja fuerte por ser resistente, que de paso ayuda a la calidad de cultivo y a que sea resistente a depredadores como los lobos marinos”, nos cuenta Victor. A su vez, eso implica que se evita el uso de protecciones para depredadores o las mallas de nylon tradicionales, que generan condiciones no sustentables por la limpieza que requieren.

Como si fuera poco, el cobre es 100% reciclable, así que después de su vida útil puede no transformarse en un desecho.

Un modelo virtuoso

Y todo este trabajo se logró combinando las capacidades y la motivación de universidades, organizaciones y empresas privadas y públicas. Entre ellas: The International Copper Association Ltda., la Universidad de Concepción, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Fundación Chile, Codelco y Sitecna.

Tecnología chilena de exportación

Esta tecnología ha sido llevada a varios países, entre ellos, Japón. Y lo entretenido de esta innovación, es que nace en Chile, con conocimiento, materiales y equipos de trabajo chilenos. Después de todo, no es común que seamos nosotros los que exportemos tecnología al país nipón.

“Hay que pensar que en Asia hay más de cuatro millones de sistemas de cultivos en uso y se espera que para el 2030, se duplique esa cifra. Por lo tanto, el potencial impacto si introducimos esa tecnología en términos de la demanda de cobre y la sustentabilidad en la acuicultura es enorme”, reflexiona Victor.

No es para menos, si Ecosea es uno de los sistemas más modernos en términos de ser sumergible y útil en zonas expuestas. “No hay sistemas con esta capacidad en el mundo”, agrega Victor. Algo que es clave a la hora de hablar, por ejemplo, de alimentación mundial, en donde la proteína del pez es fundamental, resaltando la importancia de una acuicultura sustentable. Y en ese sentido, el cobre juega un rol que también es único, ya que facilita y abre la posibilidad de ver nuevas fronteras en cuanto a su uso.

Fuente: CODELCO