Alemania.- Los modelos de las dinámicas de poblaciones de peces son herramientas fundamentales para calcular el impacto de la pesca y ofrecer indicadores clave de explotación. Un proyecto financiado por la Unión Europea trabaja para crear una generación nueva de modelos que aprovechen los avances logrados en el ámbito de la vigilancia con datos satelitales y obtenidos sobre el terreno.

El proyecto financiado con fondos de la Unión Europea ATLANTOS (Optimising and Enhancing the Integrated Atlantic Ocean Observing System) está logrando que se pase de un conjunto de actividades de observación de los océanos sin apenas coordinación a un sistema integrado de observación del océano Atlántico (IAOOS).

El equipo aprovecha las técnicas utilizadas por el proyecto Spatial Ecosystem and Population Dynamics Model (SEAPODYM), en el que se investigaron las interacciones biofisiológicas entre las poblaciones de atún y el ecosistema pelágico del océano Pacífico. En ATLANTOS se aplica el modelo propuesto por SEAPODYM a las poblaciones atlánticas de atún blanco.

El proyecto ya ha creado la primera fase de un «Modelo espacial de dinámicas de población y ecosistemas» para simular los cambios en la abundancia de atún blanco en función de variables espaciotemporales. Las fluctuaciones en las poblaciones de especies objetivo se identifican en función de la edad, esto es, de larvas a los adultos más viejos. El modelo de SEAPODYM también distingue entre el impacto de la pesca y la variabilidad natural relacionada con factores como el clima y el entorno. Las distintas pesquerías se describen en función de varias características, como por ejemplo los aparejos utilizados, la estrategia y la selectividad en cuanto a tamaño.

El entorno y las acciones humanas son algunos de los factores analizados en SEAPODYM, pero el comportamiento de los propios peces también es fundamental para los resultados de los modelos. La biología y el comportamiento de los peces se simulan a partir de su relación con distintas variables medioambientales. Por ejemplo, el modelo contempla la distribución de presas como peces pequeños, gambas y calamares, que influyen en los desplazamientos del atún. Las corrientes distribuyen las larvas, mientras que la preferencia por cada hábitat depende de las fuentes de alimento, las temperaturas del agua y la concentración de oxígeno.

En el último boletín de ATLANTOS, sus responsables explican que las preferencias en cuanto a hábitat cambian en función de la edad y que las migraciones destinadas a la reproducción dependen de la intensidad de la luz.

Pasos para la creación de un sistema de modelización sólido

Ya se ha puesto en marcha la primera fase de la creación de este sistema operativo. ATLANTOS creó un método estadístico para calibrar y calcular la abundancia por edades. Desde el proyecto se informa de que «este es un paso fundamental debido a que los indicadores de gestión se basarán en este parámetro, [ya que] se sirve de datos de pesca históricos para reconstruir los antecedentes completos de la población de peces». Este primer paso, que precisó de «requisitos de computación rigurosos», se ejecutó mediante una configuración de baja resolución.

En la segunda fase se ajusta la parametrización a la resolución necesaria, y ello comporta el forzamiento del sistema de predicción operativo, lo que da lugar a mapas de densidad de cohortes de atunes en fase larvaria, juvenil, alevín y adulta. Durante la tercera fase se creará una cadena de producción en ejecución automática con la que actualizar el modelo semanalmente a una resolución espacial que desde el proyecto se describe como «¼°, esto es, una cuadrícula con celdas de veintiocho kilómetros de lado». Las fases dos y tres se están desarrollando en paralelo.

El sistema operativo ayudará a mejorar la vigilancia en tiempo real de la actividad pesquera y la evaluación de poblaciones que sirve para elaborar medidas de protección como el total admisible de capturas, establecido por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico.

Según explican los responsables del proyecto: «Gracias a su información espacial, es sistema puede contribuir al diseño de operaciones de toma de muestras con fines científicos y la obtención de estadísticas de pesca, así como ayudar en la lucha contra la actividad pesquera ilegal, desregulada y no declarada al señalar las zonas a controlar más importantes».

Esta es una de las muchas actividades que se llevan a cabo en el proyecto ATLANTOS, cuya misión es definir requisitos y diseñar sistemas, avanzar hacia la consecución de redes de observación y sistemas de datos e implicar en los esfuerzos a todas las partes interesadas en el Atlántico.

Para más información, consulte: https://www.atlantos-h2020.eu/ 

Spatial Ecosystem and Population Dynamics Model (SEAPODYM): http://www.spc.int/ofp/seapodym/ 

Fuente: CORDIS